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La trampa de la liquidez

hace 1 año| visto 3049 veces

Trampa de la liquidez

Trampa de la liquidez

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El término trampa de la liquidez es empleado en la teoría económica para describir una situación en la que los tipos de interés se encuentran muy bajos, próximos a cero. En este caso, se ha sostenido [1] , el aumento de dinero en circulación no tiene ningún efecto sobre la producción o los precios, en contraste con la sugerencia derivada de la teoría cuantitativa del dinero, que sostiene que los precios y la producción son, en términos generales, proporcionales a la cantidad de dinero. La trampa de la liquidez es originalmente una propuesta keynesiana. [2] [3]

Lo anterior ha sido descrito como significando que “La curva de preferencia de liquidez se hace infinitamente elástica, debido a la esperanza unánime, por parte de los inversionistas, de que el tipo de interés no puede bajar más, el precio de los títulos valores son tan altos que nadie confía en que sigan subiendo. Como consecuencia de ello, todo el mundo prefiere poseer dinero ocioso y la política monetaria no sirve para nada.” [4] , o “Esto se produce cuando los tipos de interés son tan bajos que los agentes sólo pueden esperar que suban en el futuro. El bajo nivel de los tipos hace que retener activos líquidos en vez de invertirlos tenga un bajo coste. Por otra parte, no sería cauto invertir en bonos, pues su precio es ya muy elevado debido a la caída de tipos, y la previsible subida de éstos en el futuro haría perder valor a la cartera del inversor. Como consecuencia, las inyecciones de liquidez se atesoran en vez de destinarse a la inversión productiva, siendo por completo inefectivas.” [5]

En otras palabra, se postula que en estas situaciones la política monetaria se vuelve inservible para estimular la actividad económica.

Antecedentes

Para entender la trampa de la liquidez primero es necesario describir brevemente el mecanismo de funcionamiento de la política monetaria expansiva ante una situación de depresión económica.

Ante este tipo de situaciones la autoridad monetaria responde incrementando la oferta monetaria que hace bajar los tipos de interés de equilibrio y la bajada de los mismos provoca que se eleve la inversión y el consumo e indirectamente el empleo y la producción, acabando con la situación existente de estancamiento económico.

Keynesianismo

La existencia de la trampa de liquidez fue postulada por el economista John Maynard Keynes en su obra Teoría general del empleo, el interés y el dinero . Fue retomada por John Hicks en el marco del modelo IS-LM, donde el tipo de interés posee una tasa mínima por debajo de la cual ya no puede descender, ya que en este punto las expectativa de los inversores es que el precio de los títulos es tan alto que nadie espera que pueda aumentar más, por lo que los inversionistas prefirieren de forma unánime mantener el dinero ocioso en forma de efectivo y la política monetaria deja de funcionar.[6] Es necesario señalar que el propio Keynes consideraba esta posibilidad como una curiosidad teórica de poca importancia y aunque él sugeria la ineficacia de la política monetaria, esto guardaba más relación con la baja elasticidad de la función de inversión ante las variaciones del tipo de interés y no por los efectos propios de la trampa de la liquidez.

A través del tiempo se continuó enseñando la trampa de la liquidez como una curiosidad intelectual que no había sido observada en ninguna situación. Su existencia no ha sido admitida por todos los economistas, en especial los pertenecientes a la Escuela monetarista que la han considerado incompatible con la teoría cuantitativa del dinero y consideran que el modelo de la trampa de liquidez ignora algunos de los mecanismos de transmisión que conllevan la modificación de la base monetaria y es muy restrictivo al contemplar sólo la variación de una tasa de interés dejando fuera los ajustes provocados en un gran conjunto de activos y únicamente en el caso de que todos estos activos fueran sustituibles perdería eficacia los aumentos de la oferta monetaria.

Por el contrario, ciertos economistas neokeynesianos como Paul Krugman postulan que la denominada "década perdida" de Japón, en el transcurso de los años 1990, es una situación muy similiar a la descrita por Keynes, en la que los tipos de interés nominales se situaron cercanos a cero, pero la política monetaria se mostraba incapaz de reactivar la situación recesiva que sufría el país y acabar con deflación que instalada en el sistema. [7] [8] [9]

Referencias

  1. Por ejemplo, J. Bradford DeLong (2011): "Pero cuando las tasas son tan bajas que hay poca diferencia entre el (dinero en) efectivo y bonos gubernamentales a corto plazo , operaciones de mercado (monetario) abierto dejar de tener un efecto, (los operadores) simplemente cambian un activo de gobierno de cero rendimiento por otro, en su hambre insatesfecha por tener activos liquidos más seguros." en The Sorrow and the Pity of Another Liquidity Trap: Brad DeLong
  2. Gauti Eggertsson (Federal Reserve Bank of New York) liquidity trap
  3. TRAMPA DE LA LIQUIDEZ
  4. Diccionario de Economía de econlink La trampa de la liquidez
  5. cuadernoskeynesianos ¿Vuelve la trampa de la liquidez?
  6. Histoire de la pensée économique, éditions Breal, p. 289
  7. P. Krugman (1999): THINKING ABOUT THE LIQUIDITY TRAP
  8. Fondo Monetario Internacional, ed (1999). Perspectiva de la economía mundial. ISBN 1557758417. 
  9. [1]

Trampa de la liquidez

De Wikipedia, la enciclopedia libre
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El término trampa de la liquidez es empleado en la teoría económica para describir una situación en la que los tipos de interés se encuentran muy bajos, próximos a cero. En este caso, se ha sostenido [1] , el aumento de dinero en circulación no tiene ningún efecto sobre la producción o los precios, en contraste con la sugerencia derivada de la teoría cuantitativa del dinero, que sostiene que los precios y la producción son, en términos generales, proporcionales a la cantidad de dinero. La trampa de la liquidez es originalmente una propuesta keynesiana. [2] [3]

Lo anterior ha sido descrito como significando que “La curva de preferencia de liquidez se hace infinitamente elástica, debido a la esperanza unánime, por parte de los inversionistas, de que el tipo de interés no puede bajar más, el precio de los títulos valores son tan altos que nadie confía en que sigan subiendo. Como consecuencia de ello, todo el mundo prefiere poseer dinero ocioso y la política monetaria no sirve para nada.” [4] , o “Esto se produce cuando los tipos de interés son tan bajos que los agentes sólo pueden esperar que suban en el futuro. El bajo nivel de los tipos hace que retener activos líquidos en vez de invertirlos tenga un bajo coste. Por otra parte, no sería cauto invertir en bonos, pues su precio es ya muy elevado debido a la caída de tipos, y la previsible subida de éstos en el futuro haría perder valor a la cartera del inversor. Como consecuencia, las inyecciones de liquidez se atesoran en vez de destinarse a la inversión productiva, siendo por completo inefectivas.” [5]

En otras palabra, se postula que en estas situaciones la política monetaria se vuelve inservible para estimular la actividad económica.

Antecedentes

Para entender la trampa de la liquidez primero es necesario describir brevemente el mecanismo de funcionamiento de la política monetaria expansiva ante una situación de depresión económica.

Ante este tipo de situaciones la autoridad monetaria responde incrementando la oferta monetaria que hace bajar los tipos de interés de equilibrio y la bajada de los mismos provoca que se eleve la inversión y el consumo e indirectamente el empleo y la producción, acabando con la situación existente de estancamiento económico.

Keynesianismo

La existencia de la trampa de liquidez fue postulada por el economista John Maynard Keynes en su obra Teoría general del empleo, el interés y el dinero . Fue retomada por John Hicks en el marco del modelo IS-LM, donde el tipo de interés posee una tasa mínima por debajo de la cual ya no puede descender, ya que en este punto las expectativa de los inversores es que el precio de los títulos es tan alto que nadie espera que pueda aumentar más, por lo que los inversionistas prefirieren de forma unánime mantener el dinero ocioso en forma de efectivo y la política monetaria deja de funcionar.[6] Es necesario señalar que el propio Keynes consideraba esta posibilidad como una curiosidad teórica de poca importancia y aunque él sugeria la ineficacia de la política monetaria, esto guardaba más relación con la baja elasticidad de la función de inversión ante las variaciones del tipo de interés y no por los efectos propios de la trampa de la liquidez.

A través del tiempo se continuó enseñando la trampa de la liquidez como una curiosidad intelectual que no había sido observada en ninguna situación. Su existencia no ha sido admitida por todos los economistas, en especial los pertenecientes a la Escuela monetarista que la han considerado incompatible con la teoría cuantitativa del dinero y consideran que el modelo de la trampa de liquidez ignora algunos de los mecanismos de transmisión que conllevan la modificación de la base monetaria y es muy restrictivo al contemplar sólo la variación de una tasa de interés dejando fuera los ajustes provocados en un gran conjunto de activos y únicamente en el caso de que todos estos activos fueran sustituibles perdería eficacia los aumentos de la oferta monetaria.

Por el contrario, ciertos economistas neokeynesianos como Paul Krugman postulan que la denominada "década perdida" de Japón, en el transcurso de los años 1990, es una situación muy similiar a la descrita por Keynes, en la que los tipos de interés nominales se situaron cercanos a cero, pero la política monetaria se mostraba incapaz de reactivar la situación recesiva que sufría el país y acabar con deflación que instalada en el sistema. [7] [8] [9]

Referencias

  1. Por ejemplo, J. Bradford DeLong (2011): "Pero cuando las tasas son tan bajas que hay poca diferencia entre el (dinero en) efectivo y bonos gubernamentales a corto plazo , operaciones de mercado (monetario) abierto dejar de tener un efecto, (los operadores) simplemente cambian un activo de gobierno de cero rendimiento por otro, en su hambre insatesfecha por tener activos liquidos más seguros." en The Sorrow and the Pity of Another Liquidity Trap: Brad DeLong
  2. Gauti Eggertsson (Federal Reserve Bank of New York) liquidity trap
  3. TRAMPA DE LA LIQUIDEZ
  4. Diccionario de Economía de econlink La trampa de la liquidez
  5. cuadernoskeynesianos ¿Vuelve la trampa de la liquidez?
  6. Histoire de la pensée économique, éditions Breal, p. 289
  7. P. Krugman (1999): THINKING ABOUT THE LIQUIDITY TRAP
  8. Fondo Monetario Internacional, ed (1999). Perspectiva de la economía mundial. ISBN 1557758417. 
  9. [1]

Trampa de Liquidez

Trampa de Liquidez

La trampa de la liquidez.

 

El concepto “trampa de liquidez” es originario de Keynes, se emplea para definir una situación económica en la que la política monetaria se vuelve ineficiente para estimular la inversión y el consumo. Una vez que el Banco Central ha reducido el tipo de interés a prácticamente el 0%, por mucho dinero que inyecte en la economía (aumente la oferta monetaria), el tipo de interés permanece constante, esto se debe a que la curva de demanda de dinero se vuelve completamente elástica respecto al tipo de interés. Estos tipos tan bajos hacen que los individuos piensen que en el futuro van ha subir, por lo que atesoran el dinero esperando que esa subida les incentive a asumir el riesgo de invertir o por si la depresión se alarga.

El Banco Centran inyecta dinero a las entidades financieras intercambiando activos no líquidos por dinero, y estas, no lo utilizan adecuadamente, ya que se lo guardan y no lo invierten ni lo prestan, por lo tanto, como la masa monetaria crece pero no circula, es imposible que haya crecimiento e inflación.

La solución que da Keynes a la trampa de la liquidez es una política fiscal expansiva, en la que a través del aumento del gasto público se estimule el PIB y el empleo. Pero en épocas de depresión como la actual, en las que el estado se encuentra en desequilibrio financiero (déficit publico), debido a que sus ingresos son menores que sus gastos, no parece que pueda ocupar el lugar de los consumidores privados para sostener una economía a largo plazo.

Para Paul Krugman, economista y premio nobel de economía, cercano a los pensamientos postkeynesianos, la inflación puede ser la solución para salir de la trampa de liquidez. Durante la trampa de la liquidez, una tasa de muy baja, no estimula la inversión. Pero si los empresarios y los consumidores esperan que sus ahorros se devalúen en el futuro por motivos inflacionarios, se deciden a invertir y a gastar: y así se sale de la trampa de liquidez.

Saludos

Nota: Para ver el indice de las empresas publicadas pinche aqui

 

El concepto “trampa de liquidez” es originario de Keynes, se emplea para definir una situación económica en la que la política monetaria se vuelve ineficiente para estimular la inversión y el consumo. Una vez que el Banco Central ha reducido el tipo de interés a prácticamente el 0%, por mucho dinero que inyecte en la economía (aumente la oferta monetaria), el tipo de interés permanece constante, esto se debe a que la curva de demanda de dinero se vuelve completamente elástica respecto al tipo de interés. Estos tipos tan bajos hacen que los individuos piensen que en el futuro van ha subir, por lo que atesoran el dinero esperando que esa subida les incentive a asumir el riesgo de invertir o por si la depresión se alarga.

El Banco Centran inyecta dinero a las entidades financieras intercambiando activos no líquidos por dinero, y estas, no lo utilizan adecuadamente, ya que se lo guardan y no lo invierten ni lo prestan, por lo tanto, como la masa monetaria crece pero no circula, es imposible que haya crecimiento e inflación.

La solución que da Keynes a la trampa de la liquidez es una política fiscal expansiva, en la que a través del aumento del gasto público se estimule el PIB y el empleo. Pero en épocas de depresión como la actual, en las que el estado se encuentra en desequilibrio financiero (déficit publico), debido a que sus ingresos son menores que sus gastos, no parece que pueda ocupar el lugar de los consumidores privados para sostener una economía a largo plazo.

Para Paul Krugman, economista y premio nobel de economía, cercano a los pensamientos postkeynesianos, la inflación puede ser la solución para salir de la trampa de liquidez. Durante la trampa de la liquidez, una tasa de muy baja, no estimula la inversión. Pero si los empresarios y los consumidores esperan que sus ahorros se devalúen en el futuro por motivos inflacionarios, se deciden a invertir y a gastar: y así se sale de la trampa de liquidez.

Saludos

Nota: Para ver el indice de las empresas publicadas pinche aqui

Tipo de interés real

Tipo de interés real

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El tipo de interés real es el tipo de interés esperado teniendo en cuenta la pérdida de valor del dinero a causa de la inflación. Su valor aproximado puede obtenerse restando al tipo de interés nominal la tasa de inflación (ecuación de Fisher).

El tipo de interés real para un inversor coincide con la rentabilidad que un inversor espera extraer de su inversión, aunque conviene recordar que diferentes tipos de inversiones tendrán diferentes intereses nominales y diferentes tasas de inflación esperada, por lo que para una economía no existe un único tipo de interés real, sino uno diferente para cada inversión. Así si en un caso concreto el banco ofrece un interés nominal del 5% por un depósito bancario, y la tasa esperada de inflación es del 2% el tipo de interés real esperado es de 3% (=5% -2%)[1]

Puesto que la tasa de inflación no se conoce de antemano, el tipo de interés real depende de la volatilidad financiera y por tanto esta incertidumbre sobre su valor comporta un riesgo tanto para el prestamista como para el tomador del préstamo.

Índice

Introducción

En economía y finanzas, una persona o entidad financiera que presta dinero a otros esperando que le sea devuelto al cabo de un tiempo espera ser compensado por ello, en concreto lo común es prestarlo con la expectativa de que le sea devuelta una cantidad ligeramente superior a la inicialmente prestada, que le compense por la dilación de su consumo, la inconveniencia de no poder hacer uso de ese dinero durante un tiempo, etc. Además esperará recibir compensación del riesgo asociado a que el préstamo no le sea devuelto o de que la cantidad que le sea devuelta tenga una capacidad de compra inferior (pérdida de poder adquisitivo) por culpa de la inflación. Estos tres tipos de riesgo son los riegos sistemáticos, riesgos regulatorios y riesgos inflacionarios.

El prestamista fijará un tipo de interés nominal (TIN) que tendrá en cuenta los tres tipos de factores, de tal manera que al final, recibirá la cantidad inicial más una fracción de esa cantidad dada por el tipo de interés nominal:

K_f = K_0(1+i_N)\,

Donde:

K_0\, es la cantidad inicial o capital inicial prestado.
K_f\, es la cantidad final o capital que debe ser devuelto.
i_N = \mbox{TIN}\, es la tasa de interés nominal.

El riesgo sistemático incluye la posibilidad de que el tomador de préstamo no pueda devolverlo a tiempo según las condiciones inicialmente acordadas. El riesgo regulatorio incluye la posibilidad de que alguna reforma impositiva o legal obligue a pagar al prestamista alguna cantidad diferente de la inicialmente prevista. El tercer tipo de riesgo, el riesgo inflacionario, tiene en cuenta que el dinero devuelto puede no tener tanto poder de compra como el original, ya que si los precios han subido se podrán comprar menos cosas con la misma cantidad de dinero.

Si en el segundo término se factoriza en el término de la tasa de interés, el riesgo inflacionario del resto de riesgos se tiene la ecuación de Fisher que relaciona el tipo de interés nominal y el tipo de interés real o ajustado según inflación:

(1+ i_N) = (1+ i_R)(1+ \pi), \qquad \Rightarrow \quad i_R = \frac{1+i_N}{1+\pi}-1 \approx i_N - \pi

Donde:

i_N = \mbox{TIN}\, es la tasa de interés nominal.
i_R = \mbox{TIR}\, es la tasa de interés real.
\pi\, es la tasa de inflación.


Tipos de interés reales negativos

A diferencia de lo que sucede con los tipos de interés nominales, que son siempre son positivos, el tipo de interés real puede llegar a ser negativo cuando la tasa de inflación real supera el tipo de interés nominal acordado entre un prestamista y el tomador del préstamo:

 \text{TIN} < \pi \quad \Rightarrow \quad \text{TIR} = \frac{1 + \text{TIN}}{1 + \pi} - 1 < 0

Los tipo de interés reales negativos son perjudiciales para los prestamistas y beneficiosos para los que tomaron prestado.

Véase también

Enlaces externos

Referencias

Tipo de interés real

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El tipo de interés real es el tipo de interés esperado teniendo en cuenta la pérdida de valor del dinero a causa de la inflación. Su valor aproximado puede obtenerse restando al tipo de interés nominal la tasa de inflación (ecuación de Fisher).

El tipo de interés real para un inversor coincide con la rentabilidad que un inversor espera extraer de su inversión, aunque conviene recordar que diferentes tipos de inversiones tendrán diferentes intereses nominales y diferentes tasas de inflación esperada, por lo que para una economía no existe un único tipo de interés real, sino uno diferente para cada inversión. Así si en un caso concreto el banco ofrece un interés nominal del 5% por un depósito bancario, y la tasa esperada de inflación es del 2% el tipo de interés real esperado es de 3% (=5% -2%)[1]

Puesto que la tasa de inflación no se conoce de antemano, el tipo de interés real depende de la volatilidad financiera y por tanto esta incertidumbre sobre su valor comporta un riesgo tanto para el prestamista como para el tomador del préstamo.

Índice

Introducción

En economía y finanzas, una persona o entidad financiera que presta dinero a otros esperando que le sea devuelto al cabo de un tiempo espera ser compensado por ello, en concreto lo común es prestarlo con la expectativa de que le sea devuelta una cantidad ligeramente superior a la inicialmente prestada, que le compense por la dilación de su consumo, la inconveniencia de no poder hacer uso de ese dinero durante un tiempo, etc. Además esperará recibir compensación del riesgo asociado a que el préstamo no le sea devuelto o de que la cantidad que le sea devuelta tenga una capacidad de compra inferior (pérdida de poder adquisitivo) por culpa de la inflación. Estos tres tipos de riesgo son los riegos sistemáticos, riesgos regulatorios y riesgos inflacionarios.

El prestamista fijará un tipo de interés nominal (TIN) que tendrá en cuenta los tres tipos de factores, de tal manera que al final, recibirá la cantidad inicial más una fracción de esa cantidad dada por el tipo de interés nominal:

K_f = K_0(1+i_N)\,

Donde:

K_0\, es la cantidad inicial o capital inicial prestado.
K_f\, es la cantidad final o capital que debe ser devuelto.
i_N = \mbox{TIN}\, es la tasa de interés nominal.

El riesgo sistemático incluye la posibilidad de que el tomador de préstamo no pueda devolverlo a tiempo según las condiciones inicialmente acordadas. El riesgo regulatorio incluye la posibilidad de que alguna reforma impositiva o legal obligue a pagar al prestamista alguna cantidad diferente de la inicialmente prevista. El tercer tipo de riesgo, el riesgo inflacionario, tiene en cuenta que el dinero devuelto puede no tener tanto poder de compra como el original, ya que si los precios han subido se podrán comprar menos cosas con la misma cantidad de dinero.

Si en el segundo término se factoriza en el término de la tasa de interés, el riesgo inflacionario del resto de riesgos se tiene la ecuación de Fisher que relaciona el tipo de interés nominal y el tipo de interés real o ajustado según inflación:

(1+ i_N) = (1+ i_R)(1+ \pi), \qquad \Rightarrow \quad i_R = \frac{1+i_N}{1+\pi}-1 \approx i_N - \pi

Donde:

i_N = \mbox{TIN}\, es la tasa de interés nominal.
i_R = \mbox{TIR}\, es la tasa de interés real.
\pi\, es la tasa de inflación.


Tipos de interés reales negativos

A diferencia de lo que sucede con los tipos de interés nominales, que son siempre son positivos, el tipo de interés real puede llegar a ser negativo cuando la tasa de inflación real supera el tipo de interés nominal acordado entre un prestamista y el tomador del préstamo:

 \text{TIN} < \pi \quad \Rightarrow \quad \text{TIR} = \frac{1 + \text{TIN}}{1 + \pi} - 1 < 0

Los tipo de interés reales negativos son perjudiciales para los prestamistas y beneficiosos para los que tomaron prestado.

Véase también

Enlaces externos

Referencias

¿Un mundo de tipos de interés al 0%? | Economía | EL PAÍS

foto de la noticia

El Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra han dado hoy un paso más hacia una política monetaria global con tipos de interés cercanos a cero y métodos poco ortodoxos de animar la economía en su intento de estimular sus débiles economías.

El BCE ha bajado sus tipos de interés de referencia por debajo del 1% por primera vez, mientras que el Banco de Inglaterra que ha mantenido el tipo de interés en el 0,5% y ha aumentado con fuerza el objetivo de compra de bonos (en 60.000 millones más hasta 375.000 millones de euros).

Esos movimientos empujan el tipo de interés de referencia de JPMorgan Chase & Co al nivel más bajo de la era-crisis en las economías desarrolladas a cerca del 0,5% y se suman a los balances de los principales bancos centrales, que ya han engordado el 40% durante los cinco años de crisis financiera mundial. El jurado está deliberando sobre si la medicina monetaria va a funcionar o si los responsables políticos se verán obligados a adoptar nuevas medidas.

"Una gran parte de la economía mundial está bastante estancada y por lo tanto los bancos centrales están en modo de ayuda", dijo Joseph Lupton, economista global de JP Morgan en Nueva York. "Aún estamos probablemente en el punto de rendimientos decrecientes, todavía se puede argumentar que esta medida resulta de ayuda".

Relajación Global

El Banco de Inglaterra, que ha sido salpicado por el escándalo de manipulación del libor por Barclays, acaba de anunciar su decisión sobre la compra de bonos mientras el presidente del BCE, ofrece una conferencia de prensa, para explicar la decisión de la principal institución bancaria europea sobre los tipos de interés.

Lo más fácil para la política monetaria en Europa sería seguir el ejemplo de los bancos centrales de EE UU, China y Australia, que han actuado durante el último mes.

La Fed, la Reserva Federal estadounidense, decidió mantener su tasa de referencia en un rango entre cero y 0,25%, amplió la operación de renegociar los vencimientos de los activos en su balance para reducir el tipo de interés a largo plazo. El rendimiento fijado por el Banco de Japón está en el 0,1% y los economistas de UBS y Jefferies Japan consideran que la próxima semana impulsará su programa de compra de activos, actualmente en 40 billones de yenes (400.000 millones de euros).

Los estímulos adicionales aplicados durante los casi cinco años que se prolonga la crisis ha contribuido a equilibrar los mercados de los productos básicos. El índice MSCI World, que representa la revalorización bursátil ponderada por capitalización de las 1600 mayores compañías de los 22 países más desarrollados del mundo, crece un 8,6 por ciento desde el 4 de junio.

Crisis de la Deuda

La crisis de la deuda soberana en Europa, que ha ralentizado el crecimiento mundial a su nivel más bajo desde la recesión de 2009, está obligando a los banqueros centrales a tomar medidas adicionales. 23 de las  26 economías desarrolladas, analizadas por JPMorgan, revisarán sus objetivos de inflación antes de finales del año, según Lupton.

Los responsables de las políticas del BCE se han reunido hoy seis días después de que los líderes europeos dieran un respiro a los estresados mercados de bonos, y solucionado algunas de las deficiencias de los programas de rescate y tratando de romper el bucle negativo que afectaba a la deuda soberana contagiada por los bancos con problemas.

El avance político logrado la semana pasada por los países europeos ha animado al BCE a reforzar la confianza al ofrecer apoyo a la tambaleante economía de la zona euro. El desempleo aumentó a un récord de 11,1% en mayo y los servicios y las industrias manufactureras retrocedieron por quinto mes consecutivo en junio. La economía de los 17 países se contraerá un 0,3% este año, según la Comisión Europea.

"El argumento económico para la distensión (de los tipos) es abrumador", asegura Nick Kounis, director de investigación macro de ABN Amro en Amsterdam. "La zona euro está en recesión y se observa como la contracción se extiende hasta el tercer trimestre. La mayoría de los indicadores son claramente consistentes hacía la flexibilización monetaria y ,probablemente, hacía una flexibilización aún más importante".

Tasa de los depósitos

Los recortes de los tipos de interés aprobados hoy podrían reducir los costes de la deuda para los bancos de la zona euro, que se han aprovechado de los manguerazos de liquidez del BCE de más de un billón de euros en préstamos a tres años.

Llevar la tasa de la retribución de los depósitos a cero desde el 0,25% actual también puede alentar a los bancos a prestar en lugar de depositar el exceso de efectivo en el BCE. Cerca de de 800 millones de euros son actualmente depositados en el Banco Central Europeo cada día, por la creciente desconfianza en la zona euro.

Al mismo tiempo, un recorte de las tasas de depósito podría reducir los tipos de interés de mercado y la rentabilidad de los bancos también podría verse perjudicada, lo cual podría desanimar a las entidades a conceder préstamos. El promedio Euro Overnight Index (Eonia), el índice medio del tipo del euro a un día, fruto de las operaciones de crédito interbancarias, se situó en el 0,33% ayer.

Hasta ahora el BCE se había resistido a reducir su tasa de interés por debajo del 1% y unirse a la tendencia de EE UU y sus homólogos británicos en la búsqueda de la flexibilización cuantitativa, prefiriendo en su lugar ofrecer liquidez de los bancos.

BCE y la compra de activos

El BCE tendrá que considerar el uso de las compras de activos para flexibilizar la política aún más, si los tipos de interés siguen bajando, aseguró Joachim Fels, economista jefe de Morgan Stanley en Londres.

"Si bien el BCE QE, (programa de compra de activos para inyectar dinero en el sistema) podría convertirse en un foco de mercado en los próximos meses si persiste la recesión y el BCE empieza a preocuparse por los posibles riesgos de deflación para la zona del euro en su conjunto", dijo Fels.

Ya afectado por la repetición de la recesión, el Banco de Inglaterra ha reforzado su programa de compra de activos después que el gobernador Mervyn King, asegurara la semana pasada que la turbulencia de la deuda europea ha avivado la incertidumbre y restringido la disponibilidad de crédito.

Las aprobaciones de hipotecas en Reino Unido cayeron en mayo y la construcción se contrajo al ritmo más rápido en dos años y medio. La inflación se desaceleró a un 2,8% en mayo, el nivel más cercano a la meta del Banco Central del 2% desde noviembre de 2009. La economía del Reino Unido se expandirá un 0,1% este año, según las Cámaras de Comercio Británicas.

La tentación de la Ley

“Teniendo en cuenta la percepción sobre el inadecuado crecimiento, la tentación de hacer un algo más estará allí”, señala Neville Hill, economista de Credit Suisse Group AG en Londres.

El banco central está tomando medidas adicionales para aumentar la ayuda, incluyendo el establecimiento de un programa para impulsar el crédito a empresas y familias y la activación de una línea de liquidez para los bancos británicos. Queda por verse si las medidas adicionales pueden impulsar el crecimiento.

El Banco de Pagos Internacionales, dijo el mes pasado que los bancos centrales se enfrentan a los límites de su capacidad para ayudar a la recuperación y al riesgo de crear problemas a largo plazo de sus economías.

Draghi también cuestionó el mes pasado la eficacia de reducir los tipos del BCE, argumentando que “las señales de precios” tienen un “efecto inmediato relativamente limitado” en medio de las tensiones del mercado financiero. Por el contrario King indicó el pasado 14 de junio que “la opinión de que el estímulo monetario adicional consiste en empujar pero no arrastrar, en las condiciones actuales, son demasiado pesimistas".

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El Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra han dado hoy un paso más hacia una política monetaria global con tipos de interés cercanos a cero y métodos poco ortodoxos de animar la economía en su intento de estimular sus débiles economías.

El BCE ha bajado sus tipos de interés de referencia por debajo del 1% por primera vez, mientras que el Banco de Inglaterra que ha mantenido el tipo de interés en el 0,5% y ha aumentado con fuerza el objetivo de compra de bonos (en 60.000 millones más hasta 375.000 millones de euros).

Esos movimientos empujan el tipo de interés de referencia de JPMorgan Chase & Co al nivel más bajo de la era-crisis en las economías desarrolladas a cerca del 0,5% y se suman a los balances de los principales bancos centrales, que ya han engordado el 40% durante los cinco años de crisis financiera mundial. El jurado está deliberando sobre si la medicina monetaria va a funcionar o si los responsables políticos se verán obligados a adoptar nuevas medidas.

"Una gran parte de la economía mundial está bastante estancada y por lo tanto los bancos centrales están en modo de ayuda", dijo Joseph Lupton, economista global de JP Morgan en Nueva York. "Aún estamos probablemente en el punto de rendimientos decrecientes, todavía se puede argumentar que esta medida resulta de ayuda".

Relajación Global

El Banco de Inglaterra, que ha sido salpicado por el escándalo de manipulación del libor por Barclays, acaba de anunciar su decisión sobre la compra de bonos mientras el presidente del BCE, ofrece una conferencia de prensa, para explicar la decisión de la principal institución bancaria europea sobre los tipos de interés.

Lo más fácil para la política monetaria en Europa sería seguir el ejemplo de los bancos centrales de EE UU, China y Australia, que han actuado durante el último mes.

La Fed, la Reserva Federal estadounidense, decidió mantener su tasa de referencia en un rango entre cero y 0,25%, amplió la operación de renegociar los vencimientos de los activos en su balance para reducir el tipo de interés a largo plazo. El rendimiento fijado por el Banco de Japón está en el 0,1% y los economistas de UBS y Jefferies Japan consideran que la próxima semana impulsará su programa de compra de activos, actualmente en 40 billones de yenes (400.000 millones de euros).

Los estímulos adicionales aplicados durante los casi cinco años que se prolonga la crisis ha contribuido a equilibrar los mercados de los productos básicos. El índice MSCI World, que representa la revalorización bursátil ponderada por capitalización de las 1600 mayores compañías de los 22 países más desarrollados del mundo, crece un 8,6 por ciento desde el 4 de junio.

Crisis de la Deuda

La crisis de la deuda soberana en Europa, que ha ralentizado el crecimiento mundial a su nivel más bajo desde la recesión de 2009, está obligando a los banqueros centrales a tomar medidas adicionales. 23 de las  26 economías desarrolladas, analizadas por JPMorgan, revisarán sus objetivos de inflación antes de finales del año, según Lupton.

Los responsables de las políticas del BCE se han reunido hoy seis días después de que los líderes europeos dieran un respiro a los estresados mercados de bonos, y solucionado algunas de las deficiencias de los programas de rescate y tratando de romper el bucle negativo que afectaba a la deuda soberana contagiada por los bancos con problemas.

El avance político logrado la semana pasada por los países europeos ha animado al BCE a reforzar la confianza al ofrecer apoyo a la tambaleante economía de la zona euro. El desempleo aumentó a un récord de 11,1% en mayo y los servicios y las industrias manufactureras retrocedieron por quinto mes consecutivo en junio. La economía de los 17 países se contraerá un 0,3% este año, según la Comisión Europea.

"El argumento económico para la distensión (de los tipos) es abrumador", asegura Nick Kounis, director de investigación macro de ABN Amro en Amsterdam. "La zona euro está en recesión y se observa como la contracción se extiende hasta el tercer trimestre. La mayoría de los indicadores son claramente consistentes hacía la flexibilización monetaria y ,probablemente, hacía una flexibilización aún más importante".

Tasa de los depósitos

Los recortes de los tipos de interés aprobados hoy podrían reducir los costes de la deuda para los bancos de la zona euro, que se han aprovechado de los manguerazos de liquidez del BCE de más de un billón de euros en préstamos a tres años.

Llevar la tasa de la retribución de los depósitos a cero desde el 0,25% actual también puede alentar a los bancos a prestar en lugar de depositar el exceso de efectivo en el BCE. Cerca de de 800 millones de euros son actualmente depositados en el Banco Central Europeo cada día, por la creciente desconfianza en la zona euro.

Al mismo tiempo, un recorte de las tasas de depósito podría reducir los tipos de interés de mercado y la rentabilidad de los bancos también podría verse perjudicada, lo cual podría desanimar a las entidades a conceder préstamos. El promedio Euro Overnight Index (Eonia), el índice medio del tipo del euro a un día, fruto de las operaciones de crédito interbancarias, se situó en el 0,33% ayer.

Hasta ahora el BCE se había resistido a reducir su tasa de interés por debajo del 1% y unirse a la tendencia de EE UU y sus homólogos británicos en la búsqueda de la flexibilización cuantitativa, prefiriendo en su lugar ofrecer liquidez de los bancos.

BCE y la compra de activos

El BCE tendrá que considerar el uso de las compras de activos para flexibilizar la política aún más, si los tipos de interés siguen bajando, aseguró Joachim Fels, economista jefe de Morgan Stanley en Londres.

"Si bien el BCE QE, (programa de compra de activos para inyectar dinero en el sistema) podría convertirse en un foco de mercado en los próximos meses si persiste la recesión y el BCE empieza a preocuparse por los posibles riesgos de deflación para la zona del euro en su conjunto", dijo Fels.

Ya afectado por la repetición de la recesión, el Banco de Inglaterra ha reforzado su programa de compra de activos después que el gobernador Mervyn King, asegurara la semana pasada que la turbulencia de la deuda europea ha avivado la incertidumbre y restringido la disponibilidad de crédito.

Las aprobaciones de hipotecas en Reino Unido cayeron en mayo y la construcción se contrajo al ritmo más rápido en dos años y medio. La inflación se desaceleró a un 2,8% en mayo, el nivel más cercano a la meta del Banco Central del 2% desde noviembre de 2009. La economía del Reino Unido se expandirá un 0,1% este año, según las Cámaras de Comercio Británicas.

La tentación de la Ley

“Teniendo en cuenta la percepción sobre el inadecuado crecimiento, la tentación de hacer un algo más estará allí”, señala Neville Hill, economista de Credit Suisse Group AG en Londres.

El banco central está tomando medidas adicionales para aumentar la ayuda, incluyendo el establecimiento de un programa para impulsar el crédito a empresas y familias y la activación de una línea de liquidez para los bancos británicos. Queda por verse si las medidas adicionales pueden impulsar el crecimiento.

El Banco de Pagos Internacionales, dijo el mes pasado que los bancos centrales se enfrentan a los límites de su capacidad para ayudar a la recuperación y al riesgo de crear problemas a largo plazo de sus economías.

Draghi también cuestionó el mes pasado la eficacia de reducir los tipos del BCE, argumentando que “las señales de precios” tienen un “efecto inmediato relativamente limitado” en medio de las tensiones del mercado financiero. Por el contrario King indicó el pasado 14 de junio que “la opinión de que el estímulo monetario adicional consiste en empujar pero no arrastrar, en las condiciones actuales, son demasiado pesimistas".

Tipos de interés BCE | Tasas BCE | Precio oficial del dinero Banco Central Europeo 2012 | datosmacro.com

Zona Euro: Evolución tipo de interes

2012-07-11 0,75%
2011-12-14 1,00%
2011-11-09 1,25%
2011-07-13 1,50%
2011-04-13 1,25%
2011-04-07 1,25%
2009-05-13 1,00%
2009-04-08 1,25%
2009-03-11 1,50%
2009-01-21 2,00%
2008-12-10 2,50%
2008-11-12 3,25%
2008-10-15 3,75%
2000-06-09 4,25%
2000-04-28 3,75%
2000-03-17 3,50%
2000-02-04 3,25%
1999-11-05 3,00%
1999-04-09 2,50%
1999-01-01 3,00%

Zona Euro: Evolución tipo de interes

Zona Euro: Evolución tipo de interes

2012-07-11 0,75%
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2011-11-09 1,25%
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1999-11-05 3,00%
1999-04-09 2,50%
1999-01-01 3,00%

Zona Euro: Evolución tipo de interes

El BCE mantiene los tipos en el 0,75%

Europa Press Acceso Abonados

FRANCFORT (ALEMANIA), 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener estables los tipos de interés del euro en el mínimo histórico del 0,75%, donde los situó en la reunión del mes de julio, según anunció la institución presidida por Mario Draghi.

   Los analistas no esperan grandes novedades de la reunión de octubre del BCE, después de que hace un mes el instituto emisor europeo presentara su programa para comprar de deuda en los mercados secundarios de los países de la eurozona que soliciten la ayuda del fondo de rescate europeo.

   La atención se centrará ahora en la rueda de prensa que ofrecerá a las 14.30 horas el presidente del BCE, en la que podría dejar la puerta abierta a una rebaja de tipos en los próximos meses, como ya descuenta el Euríbor, y en la que también se le preguntará sobre la posibilidad de que España solicite el rescate.

   La tasa de inflación de la zona euro se situó en septiembre en el 2,7%, lo que supone una décima más que en el mes de agosto y su segundo incremento consecutivo, debido principalmente a un repunte del 9,2% de los precios de la energía, según refleja la estimación adelantada del indicador publicada por Eurostat.

   El producto interior bruto (PIB) de la zona euro registró en el segundo trimestre de 2012 una contracción de dos décimas respecto a los tres primeros meses del año, cuando se había estancado, dejando al bloque del euro al borde de la recesión.

El vídeo comenzará después de 30 segundos de publicidad.

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FRANCFORT (ALEMANIA), 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

   El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves mantener estables los tipos de interés del euro en el mínimo histórico del 0,75%, donde los situó en la reunión del mes de julio, según anunció la institución presidida por Mario Draghi.

   Los analistas no esperan grandes novedades de la reunión de octubre del BCE, después de que hace un mes el instituto emisor europeo presentara su programa para comprar de deuda en los mercados secundarios de los países de la eurozona que soliciten la ayuda del fondo de rescate europeo.

   La atención se centrará ahora en la rueda de prensa que ofrecerá a las 14.30 horas el presidente del BCE, en la que podría dejar la puerta abierta a una rebaja de tipos en los próximos meses, como ya descuenta el Euríbor, y en la que también se le preguntará sobre la posibilidad de que España solicite el rescate.

   La tasa de inflación de la zona euro se situó en septiembre en el 2,7%, lo que supone una décima más que en el mes de agosto y su segundo incremento consecutivo, debido principalmente a un repunte del 9,2% de los precios de la energía, según refleja la estimación adelantada del indicador publicada por Eurostat.

   El producto interior bruto (PIB) de la zona euro registró en el segundo trimestre de 2012 una contracción de dos décimas respecto a los tres primeros meses del año, cuando se había estancado, dejando al bloque del euro al borde de la recesión.

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¿Está sufriendo España la Trampa?

La Trampa de la Liquidez, teoría postulada por el economista británico John Maynard Keynes en su obra Teoría general del empleo, el interés y el dinero (1936), y acuñada por él como la “Preferencia por la liquidez”, es un concepto económico que indica que, cuando los tipos de interés de mercado son extraordinariamente bajos, el efecto de una expansión monetaria es nulo, es decir, que sucesivas inyecciones de dinero en la economía (incrementos de la oferta monetaria a través de la intervención del BCE en la Eurozona) no consiguen reducir aún más el tipo de interés de mercado, por lo que el mecanismo de transmisión de la política monetaria quedaría interrumpido y la producción, consecuentemente, inalterada; únicamente provocaría un aumento de los saldos monetarios ociosos, es decir, dichas inyecciones de liquidez se atesorarían en vez de destinarse a la inversión productiva. Esto es debido a que ningún inversor espera que la rentabilidad de los activos financieros, en niveles mínimos, vaya a bajar más, por lo que todos los agentes económicos, en lugar de poner el dinero a “trabajar”, deciden mantener sus ahorros de forma líquida ante las expectativas de que el tipo de interés vuelva a subir.

En consecuencia, en esta situación, la política monetaria resulta ineficaz para estimular la demanda agregada y reactivar el crecimiento económico. La alternativa es recurrir a la otra rama de la política económica, la política fiscal, la cual, siendo tremendamente eficaz en una situación así, puede ser llevada a cabo por el gobierno a través de sus decisiones sobre el gasto público, las transferencias, los impuestos y las exportaciones netas.

A continuación, incluyo unas palabras del premio Nobel de Economía, Paul Krugman, quien nos explica con claridad este fenómeno económico:

“Antes de Keynes, los economistas consideraban la oferta monetaria una herramienta primordial de la gestión económica. Pero él sostenía que en condiciones de depresión, cuando los tipos de interés son muy bajos, los cambios en la oferta monetaria tienen pocas consecuencias sobre la economía. La lógica era la siguiente: cuando los tipos de interés son del 4% o del 5%, nadie quiere que su dinero quede ocioso. Pero en una situación como la de 1935, cuando el tipo de interés de las letras del Tesoro a tres meses era sólo del 0,14%, hay muy poco incentivo para asumir el riesgo de poner el dinero a trabajar. El banco central podría tratar de estimular la economía acuñando grandes cantidades de moneda adicional; pero si el tipo de interés es ya muy bajo, es probable que el efectivo adicional languidezca en las cámaras acorazadas de los bancos o debajo de los colchones. En consecuencia, Keynes sostenía que la política monetaria, un cambio en la oferta de dinero circulante para gestionar la economía, sería ineficaz. Y por eso, él y sus seguidores creían que hacía falta una política presupuestaria -en especial un aumento del gasto público- para sacar a los países de la Gran Depresión”.

¿Está sufriendo España el fenómeno de la Trampa de la Liquidez? Es evidente que la política monetaria del BCE no está siendo efectiva para estimular la actividad económica a corto plazo. Sin embargo, más que a una Trampa de la Liquidez (explicada por la existencia de una rentabilidad de mercado en mínimos), este hecho hay que achacarlo, simplemente, a que, debido a la necesidad que tienen las entidades financieras de sanear sus balances y provisionarlos a causa de los activos tóxicos, así como por la merma de la confianza entre los inversores, el dinero que el BCE suministra a dichas entidades no fluye hacia las familias y PYMES en forma de créditos y, por tanto, no se estimula la producción. La explicación analítica es la siguiente: el atesoramiento de dinero por parte de las entidades financieras provoca el desplome del multiplicador monetario (m), dando lugar a que los aumentos de la Base Monetaria (a través de la intervención del BCE) no se traduzcan en aumentos de la Oferta Monetaria (OM=m*BM); ello, a su vez, origina que los tipos de interés de mercado se mantengan constantes, y la producción, por ende, inalterada.

 

Vía| Cuadernoskeynesianos, Análisis económico en porciones

Más información| ICADEX, Wikipedia

Imagen| Trampa de la liquidez

En QAH| ¿Cómo funciona la política monetaria del BCE?, ¿Por qué existen los bancos? y ¿Qué es el multiplicador del dinero?

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Daniel Lujano Jiménez Escrito por Daniel Lujano Jiménez el dic 5 2012. Archivado bajo Economía y Empresa.

La Trampa de la Liquidez, teoría postulada por el economista británico John Maynard Keynes en su obra Teoría general del empleo, el interés y el dinero (1936), y acuñada por él como la “Preferencia por la liquidez”, es un concepto económico que indica que, cuando los tipos de interés de mercado son extraordinariamente bajos, el efecto de una expansión monetaria es nulo, es decir, que sucesivas inyecciones de dinero en la economía (incrementos de la oferta monetaria a través de la intervención del BCE en la Eurozona) no consiguen reducir aún más el tipo de interés de mercado, por lo que el mecanismo de transmisión de la política monetaria quedaría interrumpido y la producción, consecuentemente, inalterada; únicamente provocaría un aumento de los saldos monetarios ociosos, es decir, dichas inyecciones de liquidez se atesorarían en vez de destinarse a la inversión productiva. Esto es debido a que ningún inversor espera que la rentabilidad de los activos financieros, en niveles mínimos, vaya a bajar más, por lo que todos los agentes económicos, en lugar de poner el dinero a “trabajar”, deciden mantener sus ahorros de forma líquida ante las expectativas de que el tipo de interés vuelva a subir.

En consecuencia, en esta situación, la política monetaria resulta ineficaz para estimular la demanda agregada y reactivar el crecimiento económico. La alternativa es recurrir a la otra rama de la política económica, la política fiscal, la cual, siendo tremendamente eficaz en una situación así, puede ser llevada a cabo por el gobierno a través de sus decisiones sobre el gasto público, las transferencias, los impuestos y las exportaciones netas.

A continuación, incluyo unas palabras del premio Nobel de Economía, Paul Krugman, quien nos explica con claridad este fenómeno económico:

“Antes de Keynes, los economistas consideraban la oferta monetaria una herramienta primordial de la gestión económica. Pero él sostenía que en condiciones de depresión, cuando los tipos de interés son muy bajos, los cambios en la oferta monetaria tienen pocas consecuencias sobre la economía. La lógica era la siguiente: cuando los tipos de interés son del 4% o del 5%, nadie quiere que su dinero quede ocioso. Pero en una situación como la de 1935, cuando el tipo de interés de las letras del Tesoro a tres meses era sólo del 0,14%, hay muy poco incentivo para asumir el riesgo de poner el dinero a trabajar. El banco central podría tratar de estimular la economía acuñando grandes cantidades de moneda adicional; pero si el tipo de interés es ya muy bajo, es probable que el efectivo adicional languidezca en las cámaras acorazadas de los bancos o debajo de los colchones. En consecuencia, Keynes sostenía que la política monetaria, un cambio en la oferta de dinero circulante para gestionar la economía, sería ineficaz. Y por eso, él y sus seguidores creían que hacía falta una política presupuestaria -en especial un aumento del gasto público- para sacar a los países de la Gran Depresión”.

¿Está sufriendo España el fenómeno de la Trampa de la Liquidez? Es evidente que la política monetaria del BCE no está siendo efectiva para estimular la actividad económica a corto plazo. Sin embargo, más que a una Trampa de la Liquidez (explicada por la existencia de una rentabilidad de mercado en mínimos), este hecho hay que achacarlo, simplemente, a que, debido a la necesidad que tienen las entidades financieras de sanear sus balances y provisionarlos a causa de los activos tóxicos, así como por la merma de la confianza entre los inversores, el dinero que el BCE suministra a dichas entidades no fluye hacia las familias y PYMES en forma de créditos y, por tanto, no se estimula la producción. La explicación analítica es la siguiente: el atesoramiento de dinero por parte de las entidades financieras provoca el desplome del multiplicador monetario (m), dando lugar a que los aumentos de la Base Monetaria (a través de la intervención del BCE) no se traduzcan en aumentos de la Oferta Monetaria (OM=m*BM); ello, a su vez, origina que los tipos de interés de mercado se mantengan constantes, y la producción, por ende, inalterada.

 

Vía| Cuadernoskeynesianos, Análisis económico en porciones

Más información| ICADEX, Wikipedia

Imagen| Trampa de la liquidez

En QAH| ¿Cómo funciona la política monetaria del BCE?, ¿Por qué existen los bancos? y ¿Qué es el multiplicador del dinero?

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Daniel Lujano Jiménez Escrito por Daniel Lujano Jiménez el dic 5 2012. Archivado bajo Economía y Empresa.

Información

Fichero: Boletín Semanal_15 de agosto de 2011.pdf Tamaño: 230.5 KB Autor: sachin.surve

La "tramposa" trampa

Podemos definir la trampa de liquidez mediante el siguiente ejemplo ilustrativo:


La liquidez de que disponen los bancos, ¿llegará a la economía real? De los 490.000 millones de euros, parece razonable pensar que algo llegará a crédito minorista. Recordemos que el dinero se representa por “agregados monetarios”. El M0 (base monetaria) es básicamente el efectivo, billetes y monedas. El M1 incluye cuentas corrientes, el M2 también tarjetas, y el M3 depósitos a plazo (simplificando bastante). ¿Conseguirá esta “monetización de deuda” del BCE transformarse en una mayor M3?
El multiplicador monetario es la ratio M3 / Base Monetaria. Pues bien, este indicador se está hundiendo. La M3 no crece mientras la Base Monetaria sí lo hace, lo cual es un indicador de “trampa de la liquidez”. ¿Qué significa esto? Que dinero hay … ¡pero no fluye! En términos de la ecuación cuantitativa del dinero diríamos que “cae la velocidad del dinero”.


Ahora mismo el dinero se remunera (artificialmente) a un Euribor del 0,7% por lo que, con esos tipos tan bajos, resultaría conveniente invertir ya que el Coste Medio Ponderado del Capital que me va a costar cualquier tipo de inversión va a ser mucho menor, incluso me va a permitir aumentar mi nivel de apalancamiento a un coste menor. Teniendo en cuenta que el coste de recursos propios suele ser elevado, esta rebaja en el coste de recursos ajenos supone una oportunidad que no debemos despreciar, ¿o no es así?

El tipo de interés está fijado por la oferta y la demanda del dinero. La oferta monetaria ha aumentado de manera artificial a través de la impresión de dinero desde el BCE y desde la Fed lo que ha reducido el coste del dinero. El dinero pierde valor y los ahorradores se ven claramente perjudicados.

Si contamos de base con un sector privado que, como bien analiza Droblo aquí, no puede apalancarse más (puesto que no tiene capacidad de endeudamiento con unas ratios de endeudamiento muy altas de partida), con un sector privado que no está cumpliendo sus objetivos de ventas en la mayoría de los sectores (debido a estancamiento de los niveles de consumo nominales, ergo caída del consumo real, contracción económica y aumento de la inflación real) es imposible que dicho sector privado vaya a poder financiarse con esas expansiones monetarias.

Y no hablemos de un sector público que es incapaz de aumentar el ratio Deuda/PIB por propia supervivencia.

¿Entonces, quién sale beneficiado de esa impresión de moneda? El sector financiero. El sector financiero logrará liquidez con la operativa y podrá obtener una buena rentabilidad de las cédulas hipotecarias compradas (gracias a la Fed) o de los Bonos Estatales basura comprados (en la UE). De hecho, esta mañana la subasta de deuda en España la hemos cubierto con gran demanda y hemos colocado el objetivo. Pero, ¿quién ha comprado? Sólo los bancos españoles, que compran bonos a un interés alto y a un precio bajo porque en cuanto el BCE actúe el interés bajará y el precio subirá, beneficiándose de la operativa.

¿Podemos hablar de trampa de la liquidez? No cabe hablar de trampa de la liquidez. Cabe hablar de falta de proyectos de inversión rentables donde destinar toda la liquidez atesorada. El elefantiásico Estado es una fuerte barrera de entrada para la concesión de crédito al sector privado. Cuando la impresión de moneda va directa al sector financiero para luego ir al Estado nunca llega el crédito al sector privado y no se crean puestos de trabajo ni se genera crecimiento. Además, el Estado continuará gastando ese capital en proyectos deficitarios por naturaleza, destruyendo todavía más empleo y más recursos.

¡Buena Suerte!

Post Data adicional: en breves empezaré a ejercer mi nuevo puesto para la revista QAHcom, me han nombrado Editor de la Sección de Análisis Coyuntural, os mantendré informados.

Podemos definir la trampa de liquidez mediante el siguiente ejemplo ilustrativo:


La liquidez de que disponen los bancos, ¿llegará a la economía real? De los 490.000 millones de euros, parece razonable pensar que algo llegará a crédito minorista. Recordemos que el dinero se representa por “agregados monetarios”. El M0 (base monetaria) es básicamente el efectivo, billetes y monedas. El M1 incluye cuentas corrientes, el M2 también tarjetas, y el M3 depósitos a plazo (simplificando bastante). ¿Conseguirá esta “monetización de deuda” del BCE transformarse en una mayor M3?
El multiplicador monetario es la ratio M3 / Base Monetaria. Pues bien, este indicador se está hundiendo. La M3 no crece mientras la Base Monetaria sí lo hace, lo cual es un indicador de “trampa de la liquidez”. ¿Qué significa esto? Que dinero hay … ¡pero no fluye! En términos de la ecuación cuantitativa del dinero diríamos que “cae la velocidad del dinero”.


Ahora mismo el dinero se remunera (artificialmente) a un Euribor del 0,7% por lo que, con esos tipos tan bajos, resultaría conveniente invertir ya que el Coste Medio Ponderado del Capital que me va a costar cualquier tipo de inversión va a ser mucho menor, incluso me va a permitir aumentar mi nivel de apalancamiento a un coste menor. Teniendo en cuenta que el coste de recursos propios suele ser elevado, esta rebaja en el coste de recursos ajenos supone una oportunidad que no debemos despreciar, ¿o no es así?

El tipo de interés está fijado por la oferta y la demanda del dinero. La oferta monetaria ha aumentado de manera artificial a través de la impresión de dinero desde el BCE y desde la Fed lo que ha reducido el coste del dinero. El dinero pierde valor y los ahorradores se ven claramente perjudicados.

Si contamos de base con un sector privado que, como bien analiza Droblo aquí, no puede apalancarse más (puesto que no tiene capacidad de endeudamiento con unas ratios de endeudamiento muy altas de partida), con un sector privado que no está cumpliendo sus objetivos de ventas en la mayoría de los sectores (debido a estancamiento de los niveles de consumo nominales, ergo caída del consumo real, contracción económica y aumento de la inflación real) es imposible que dicho sector privado vaya a poder financiarse con esas expansiones monetarias.

Y no hablemos de un sector público que es incapaz de aumentar el ratio Deuda/PIB por propia supervivencia.

¿Entonces, quién sale beneficiado de esa impresión de moneda? El sector financiero. El sector financiero logrará liquidez con la operativa y podrá obtener una buena rentabilidad de las cédulas hipotecarias compradas (gracias a la Fed) o de los Bonos Estatales basura comprados (en la UE). De hecho, esta mañana la subasta de deuda en España la hemos cubierto con gran demanda y hemos colocado el objetivo. Pero, ¿quién ha comprado? Sólo los bancos españoles, que compran bonos a un interés alto y a un precio bajo porque en cuanto el BCE actúe el interés bajará y el precio subirá, beneficiándose de la operativa.

¿Podemos hablar de trampa de la liquidez? No cabe hablar de trampa de la liquidez. Cabe hablar de falta de proyectos de inversión rentables donde destinar toda la liquidez atesorada. El elefantiásico Estado es una fuerte barrera de entrada para la concesión de crédito al sector privado. Cuando la impresión de moneda va directa al sector financiero para luego ir al Estado nunca llega el crédito al sector privado y no se crean puestos de trabajo ni se genera crecimiento. Además, el Estado continuará gastando ese capital en proyectos deficitarios por naturaleza, destruyendo todavía más empleo y más recursos.

¡Buena Suerte!

Post Data adicional: en breves empezaré a ejercer mi nuevo puesto para la revista QAHcom, me han nombrado Editor de la Sección de Análisis Coyuntural, os mantendré informados.

la trampa de la liquidez | Economy Weblog

Es muy interesante que en los países desarrollados que están sufriendo la crisis de manera más intensa se estén acercando a la trampa de la liquidez que proponía Keynes. Si la manera de reactivar el consumo es a través de favorecer el acceso a los recursos, con tipos de interés tan bajos, esto supone que todo el mundo prefiera el dinero líquido, es decir, que la curva de preferencia de liquidez se hace infinitamente elástica y por tanto la política monetaria no tiene efectos sobre la economía real.  La noticia de El País de hoy sobre la morosidad de las tarjetas de crédito reafirma esta tendencia:

“Según informa hoy el Financial Times, la crisis de las tarjetas de crédito, que ha originado pérdidas por miles de millones de dólares en Estados Unidos, se está extendiendo al Viejo Continente, donde es de esperar también una oleada de impagos entre los consumidores que podría alcanzar los 168.000 millones de dólares (118.000 millones de euros).” El País, 27 de julio de 2009

La posibilidad de disponer de dinero en forma de tarjetas de crédito de forma casi ilimitada, a un tipo de interés relativamente bajo, y donde el castigo por no devolver el dinero es no prestar más, no parece la solución más adecuada para fomentar el consumo. Por otro lado, me llama la atención que en el resto del mundo sea tan sencillo conseguir dinero a través de tarjetas de crédito, ya que en España, un solo registro de impagad0 hace que no se aprueben  más operaciones de crédito. En cualquier caso, parece que la mejora en las facilidades de acceso al crédito, no hacen que aumente el consumo, al menos no de forma que sea sostenible en el largo plazo. Si es así, siguiendo las directivas de Keynes tras la crisis del 29 y las de Krugman en la actualidad, no quedaría más remedio que acudir a la política fiscal y presupuestaria “para sacar a los países de la Gran Depresión”…  Sin embargo, hay otra cuestión que podría ser especialmente relevante en este caso y es en lo que la Fed se está centrando en los últimos días: la transparencia del sistema es la vía de generación de expectativas racionales, que tambien podrían ayudar en gran medida a mejorar la situación actual (se plantea incluso la posibilidad de auditar las cuentas del Banco central). El mensaje es esencial: la Reserva Federal está para ayudar…. ¿verdad?

Es muy interesante que en los países desarrollados que están sufriendo la crisis de manera más intensa se estén acercando a la trampa de la liquidez que proponía Keynes. Si la manera de reactivar el consumo es a través de favorecer el acceso a los recursos, con tipos de interés tan bajos, esto supone que todo el mundo prefiera el dinero líquido, es decir, que la curva de preferencia de liquidez se hace infinitamente elástica y por tanto la política monetaria no tiene efectos sobre la economía real.  La noticia de El País de hoy sobre la morosidad de las tarjetas de crédito reafirma esta tendencia:

“Según informa hoy el Financial Times, la crisis de las tarjetas de crédito, que ha originado pérdidas por miles de millones de dólares en Estados Unidos, se está extendiendo al Viejo Continente, donde es de esperar también una oleada de impagos entre los consumidores que podría alcanzar los 168.000 millones de dólares (118.000 millones de euros).” El País, 27 de julio de 2009

La posibilidad de disponer de dinero en forma de tarjetas de crédito de forma casi ilimitada, a un tipo de interés relativamente bajo, y donde el castigo por no devolver el dinero es no prestar más, no parece la solución más adecuada para fomentar el consumo. Por otro lado, me llama la atención que en el resto del mundo sea tan sencillo conseguir dinero a través de tarjetas de crédito, ya que en España, un solo registro de impagad0 hace que no se aprueben  más operaciones de crédito. En cualquier caso, parece que la mejora en las facilidades de acceso al crédito, no hacen que aumente el consumo, al menos no de forma que sea sostenible en el largo plazo. Si es así, siguiendo las directivas de Keynes tras la crisis del 29 y las de Krugman en la actualidad, no quedaría más remedio que acudir a la política fiscal y presupuestaria “para sacar a los países de la Gran Depresión”…  Sin embargo, hay otra cuestión que podría ser especialmente relevante en este caso y es en lo que la Fed se está centrando en los últimos días: la transparencia del sistema es la vía de generación de expectativas racionales, que tambien podrían ayudar en gran medida a mejorar la situación actual (se plantea incluso la posibilidad de auditar las cuentas del Banco central). El mensaje es esencial: la Reserva Federal está para ayudar…. ¿verdad?

El BCE y la trampa de la liquidez « Caótica Economía

Hace unos años la “trampa de la liquidez” se sostenía como una posibilidad creíble dentro del marco de la crisis donde nos encontramos cuando, tras la caída en la demanda de dinero, los bancos centrales bajaron sus tipos de interés hasta tasas cercanas a cero.

¿En qué consiste? Es básicamente uno de los ejes centrales del discursos keynesiano, por lo que merece echarle un vistazo:

Tipos de interés muy bajos, inducidos por un valor teórico que puede llegar a ser negativo, expresan que el valor del dinero está en mínimos o, desde la otra cara de la moneda, que el valor de los activos está en máximos. Esto es, nadie quiere invertir su dinero porque no hay perspectivas de que eso vaya a tener una rentabilidad alta, ya que el valor de los activos en los que va a invertir, o la demanda que debería suplir con ellos, no va a aumentar, al menos en el corto plazo. Como nadie quiere dinero, los tipos de interés bajan.

Se plantean en el marco de la crisis dos vías de actuación política e institucional: La política monetaria y la fiscal, como mecanismos de expansión de la economía que suavicen (más que revertir) el ciclo.

La monetaria consiste en aumentar la oferta monetaria, inundar el mercado de dinero barato con la esperanza de que acabe llegando a la economía real y se incentive la actividad económica. Esta es la teoría claro, porque hay tres posturas muy diferentes frente a esa idea:

  • Aumentar el dinero no aumentará la actividad económica, únicamente generará inflación (lado de la oferta). [A día de hoy las tensiones inflacionistas están cayendo y no parece que la vaya a haber subidos fuertes. En todo caso, los riesgos del petróleo harán de las suyas, pero la inflación subyacente está como está.]
  • Aumentar la oferta monetaria conseguirá incentivar la actividad económica. Ya que los bancos que reciban el dinero lo prestarán y se generará inversión.
  • Aumentar la oferta monetaria no servirá de nada, porque no hay incentivos para invertir y, por tanto, lo único que se conseguirá es aumentar el atesoramiento (versión keynesiana).

¿Y qué sucede en la realidad?

De momento sabemos que el BCE da dinero a espuertas a los bancos, al 1%, y estos devuelven una gran cantidad del mismo a los depósitos del BCE. Semana tras semana, record tras record. El dinero que da el BCE (como los 490.000 millones de que dieron hace una semana) no acaba en el sector privado de forma directa, sino que vuelve de nuevo en el BCE (ahora los depósitos están en record, con 827.000 millones). De camino, una pequeña parte acaba en los gobiernos en forma de Carry Trade, lo cual nos puede dar para otro debate interesante.

¿Podemos establecer por tanto que se cumple la trampa de la liquidez?

No, no es tan sencillo. Porque los bancos también tienen que mantener unas reservas mínimas en el BCE, por norma. Se exige una media, no una totalidad, por lo que los bancos suelen meter mucho dinero de golpe en esas facilidades para cumplir la media y, una vez que la han cumplido volver a jugar con el dinero.

Si os fijáis en el gráfico se ven muchas rayas hacia abajo, muchos picos, exactamente unos 12 por año (ya que estas exigencias se hacen de mes a mes).

Por otro lado, el dinero que aumenta en los depósitos del BCE puede incluso ser superior al aumento de oferta monetaria según comentan algunos analistas, por lo que si que es cierto que al menos parte del dinero que se deposita de nuevo en el BCE incluye factor riesgo, y, por tanto sería la trampa de la liquidez la que estaría haciendo de las suyas.

Veremos con un poco más de tiempo como evoluciona el total de dinero dispuesto en las arcas del BCE y si la subida que se ha experimentado estos días es un simple pico derivado de los movimientos técnicos o un aumento de la tendencia, como viene ocurriendo desde el año pasado. Lo más seguro es que, como en todo, se quede en un punto intermedio.

Hace unos años la “trampa de la liquidez” se sostenía como una posibilidad creíble dentro del marco de la crisis donde nos encontramos cuando, tras la caída en la demanda de dinero, los bancos centrales bajaron sus tipos de interés hasta tasas cercanas a cero.

¿En qué consiste? Es básicamente uno de los ejes centrales del discursos keynesiano, por lo que merece echarle un vistazo:

Tipos de interés muy bajos, inducidos por un valor teórico que puede llegar a ser negativo, expresan que el valor del dinero está en mínimos o, desde la otra cara de la moneda, que el valor de los activos está en máximos. Esto es, nadie quiere invertir su dinero porque no hay perspectivas de que eso vaya a tener una rentabilidad alta, ya que el valor de los activos en los que va a invertir, o la demanda que debería suplir con ellos, no va a aumentar, al menos en el corto plazo. Como nadie quiere dinero, los tipos de interés bajan.

Se plantean en el marco de la crisis dos vías de actuación política e institucional: La política monetaria y la fiscal, como mecanismos de expansión de la economía que suavicen (más que revertir) el ciclo.

La monetaria consiste en aumentar la oferta monetaria, inundar el mercado de dinero barato con la esperanza de que acabe llegando a la economía real y se incentive la actividad económica. Esta es la teoría claro, porque hay tres posturas muy diferentes frente a esa idea:

  • Aumentar el dinero no aumentará la actividad económica, únicamente generará inflación (lado de la oferta). [A día de hoy las tensiones inflacionistas están cayendo y no parece que la vaya a haber subidos fuertes. En todo caso, los riesgos del petróleo harán de las suyas, pero la inflación subyacente está como está.]
  • Aumentar la oferta monetaria conseguirá incentivar la actividad económica. Ya que los bancos que reciban el dinero lo prestarán y se generará inversión.
  • Aumentar la oferta monetaria no servirá de nada, porque no hay incentivos para invertir y, por tanto, lo único que se conseguirá es aumentar el atesoramiento (versión keynesiana).

¿Y qué sucede en la realidad?

De momento sabemos que el BCE da dinero a espuertas a los bancos, al 1%, y estos devuelven una gran cantidad del mismo a los depósitos del BCE. Semana tras semana, record tras record. El dinero que da el BCE (como los 490.000 millones de que dieron hace una semana) no acaba en el sector privado de forma directa, sino que vuelve de nuevo en el BCE (ahora los depósitos están en record, con 827.000 millones). De camino, una pequeña parte acaba en los gobiernos en forma de Carry Trade, lo cual nos puede dar para otro debate interesante.

¿Podemos establecer por tanto que se cumple la trampa de la liquidez?

No, no es tan sencillo. Porque los bancos también tienen que mantener unas reservas mínimas en el BCE, por norma. Se exige una media, no una totalidad, por lo que los bancos suelen meter mucho dinero de golpe en esas facilidades para cumplir la media y, una vez que la han cumplido volver a jugar con el dinero.

Si os fijáis en el gráfico se ven muchas rayas hacia abajo, muchos picos, exactamente unos 12 por año (ya que estas exigencias se hacen de mes a mes).

Por otro lado, el dinero que aumenta en los depósitos del BCE puede incluso ser superior al aumento de oferta monetaria según comentan algunos analistas, por lo que si que es cierto que al menos parte del dinero que se deposita de nuevo en el BCE incluye factor riesgo, y, por tanto sería la trampa de la liquidez la que estaría haciendo de las suyas.

Veremos con un poco más de tiempo como evoluciona el total de dinero dispuesto en las arcas del BCE y si la subida que se ha experimentado estos días es un simple pico derivado de los movimientos técnicos o un aumento de la tendencia, como viene ocurriendo desde el año pasado. Lo más seguro es que, como en todo, se quede en un punto intermedio.