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Les Luthiers

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Les Luthiers

Les Luthiers

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Les Luthiers
Final del recital de Los Premios Mastropiero - Les Luthiers.jpg
Les Luthiers en su show Los Premios Mastropiero, en 2006
Datos generales
Origen Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina
Estado Activos
Información artística
Género(s) música humor
Período de actividad 1967 – presente
Web
Sitio web lesluthiers.com
Miembros
Carlos López Puccio
Jorge Maronna
Marcos Mundstock
Carlos Núñez Cortés
Daniel Rabinovich
Antiguos miembros
Gerardo Masana
Ernesto Acher

Les Luthiers (pronunciado /lely'tje/) es un grupo argentino de humor, muy popular en otros países hispanohablantes como Paraguay, Guatemala,Costa Rica, Perú, Chile, Ecuador, España, Colombia, México, Uruguay, Bolivia, Cuba y Venezuela, que utiliza la música como un elemento fundamental de sus actuaciones, con instrumentos informales creados a partir de materiales de la vida cotidiana. De esta característica proviene su nombre: luthier, que en francés significa "creador de instrumentos musicales".

El conjunto está compuesto por cinco miembros, que originalmente eran cuatro (Daniel Rabinovich, Marcos Mundstock, Jorge Maronna y Gerardo Masana, hasta llegar a siete), y comenzó su trayectoria en la segunda mitad de los años 60 en la ciudad de Buenos Aires. Fue fundado por Gerardo Masana en 1967, durante un periodo de gran auge de los coros universitarios en Argentina.

Se le ha postulado al Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2011, el máximo galardón internacional que se concede a las actividades culturales, ciéntificas y humanitarias en todo el ámbito hispano.[1] Este galardón se concede a la persona, grupo de personas o institución cuya labor en la arquitectura, cinematografía, danza, escultura, música, pintura y demás expresiones artísticas constituya una aportación relevante al patrimonio cultural de la humanidad.

Índice

Integrantes

Primera formación (1967-1971)

Segunda formación (1971-1973)

  • Gerardo Masana
  • Marcos Mundstock (abandonó el grupo temporalmente entre 1971 y 1972)
  • Jorge Maronna
  • Carlos López Puccio
  • Carlos Núñez Cortés
  • Ernesto Acher: vientos, teclados, voz. Ingresa, primero, como suplente de Marcos Mundstock, y luego continúa como integrante fijo.
  • Daniel Rabinovich

Tercera formación (1973-1986)

  • Marcos Mundstock (enfatiza voz).
  • Jorge Maronna.
  • Carlos López Puccio.
  • Carlos Núñez Cortés.
  • Ernesto Acher (abandona teclados, enfatiza vientos y percusiones).
  • Daniel Rabinovich (abandona vientos, comienza a utilizar cuerdas y enfatiza pipes y percusiones).

Cuarta formación (1986-actualidad)

  • Marcos Mundstock (deja un poco de lado la voz).
  • Jorge Maronna (comienza a utilizar teclados electrónicos).
  • Carlos López Puccio (pone como primer instrumento al latín).
  • Carlos Núñez Cortés (comienza a utilizar teclados electrónicos).
  • Daniel Rabinovich (comienza a utilizar teclados electrónicos, enfatiza bass-pipe y deja alt-pipe).

Línea de tiempo

Los comienzos

Durante los años 60, casi todas las universidades argentinas tenían su propio coro musical, algunos de cuyos componentes adoptaron la costumbre de reunirse fuera de los ensayos con el fin de divertirse un poco preparando bromas musicales que después ellos mismos representarían en los festivales intercorales que tenían lugar a lo largo del curso, a modo de entreacto en tono de humor.

En septiembre de 1965 tuvo lugar el Festival de Coros Universitarios en la ciudad de San Miguel de Tucumán, situada en el noroeste de la República Argentina. Un grupo de jóvenes universitarios presentó un espectáculo de música de humor que habían estado preparando largamente y donde además del montaje en sí presentaban como primicia un conjunto orquestal de instrumentos completamente novedosos, inventados y construidos por ellos mismos con materiales sencillos. Representaron así la parodia de un concierto. El conjunto estaba compuesto por un solista, un pequeño coro y los mencionados instrumentos musicales no convencionales.

La obra central del espectáculo se llamaba Cantata Modatón (llamada luego Cantata Laxatón para evitar problemas con la empresa que producía el conocido laxante Modatón). El autor era Gerardo Masana, un estudiante de arquitectura que además era el inventor de casi todos los nuevos instrumentos (junto con el luthier y músico porteño Carlos Iraldi). La música de esta pieza parodiaba el estilo de las cantatas barrocas y la letra estaba tomada del prospecto del medicamento laxante previamente mencionado. La presentación fue un rotundo éxito y tanto los asistentes como la crítica en periódicos y revistas de música hablaron de originalidad, humor y rigor en la exposición.

Poco después de estos sucesos, los jóvenes recibieron con sorpresa la oferta de un contrato para repetir el espectáculo de Tucumán en una famosa sala vanguardista de Buenos Aires. Se presentaron con el nombre artístico I Musicisti y de nuevo consiguieron un gran éxito. Después fueron llamados por el Instituto Di Tella de Artes, que era el centro de estudios teatrales, musicales y plásticos de más prestigio en la ciudad y reconocido mundialmente. Se decía de este instituto que era el «templo de las vanguardias artísticas». El espectáculo que representaron aquí se llamó IMYLOH, abreviatura de I Musicisti y las óperas históricas. De nuevo obtuvieron un gran éxito.[2]

Historia moderna

En el año 1967, distintas discusiones internas acerca de la retribución para cada músico desembocaron en el fraccionamiento de I Musicisti. Los principales miembros del grupo; Gerardo Masana, Marcos Mundstock, Jorge Maronna, Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich siguieron su carrera aparte bajo el definitivo nombre de Les Luthiers, mientras que I Musicisti tardó poco tiempo en naufragar al quedarse sin instrumentos ni escritores principales. Casi al mismo tiempo las composiciones musicales de Les Luthiers empezaron a oírse en las bandas sonoras de algunas obras teatrales y en cortometrajes como Angelito el secuestrado de Leal Rey.

El grupo continuó presentando su espectáculo en teatros y cafés-concert. En 1970 el quinteto contrató al rosarino Carlos López Puccio, como violinista, y en 1971 a Ernesto Acher, primero para reemplazar a Marcos Mundstock y luego formar parte del plantel del grupo. De esta época son los siguientes espectáculos:

  • Les Luthiers cuentan la ópera (1967)
  • Blancanieves y los siete pecados capitales (1969)
  • Querida condesa (1969)
  • Opus Pi (1971)

La televisión también les llamó para que aportaran su arte junto a comediantes y artistas de gran prestigio en el ciclo titulado Todos somos mala gente y en el ciclo Los mejores donde actuaron ya en recitales exclusivos. Fue una época de temporadas triunfales en la ciudad de Buenos Aires y en Mar del Plata.

El 23 de noviembre de 1973, el grupo se quedó sin un integrante, el fundador del grupo, Gerardo Masana, que murió de leucemia a los 36 años.

Al cabo de nueve años de representaciones en su país empezaron con las giras internacionales. Desde 1977 organizaron un espectáculo nuevo cada dos o tres años. Las primeras giras tuvieron lugar en Uruguay, Venezuela y más tarde llegaría el turno de España. A finales de los años 70, sus giras llevaron al grupo a la capital de México D. F., que incluyó una presentación en el Palacio de Bellas Artes de esa ciudad.

El año 1986 marcó un antes y un después en la historia del grupo. Uno de los motivos fue la inolvidable actuación que tuvo lugar en el mítico Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires y su arribo a Colombia también en su famoso Teatro Colón. El 2 de diciembre de 1986, por diferencias internas, Ernesto Acher abandonaría el sexteto. Desde entonces los integrantes del grupo pasaron a ser cinco, hasta la actualidad.

En 1994, por problemas cardíacos de Daniel Rabinovich, se incorporó al grupo el humorista argentino Horacio Fontova, hasta la recuperación de Daniel Rabinovich.

Los espectáculos mantienen un formato desde 1970: cada uno se divide en obras cómicas. Como una pequeña introducción, antes de cada pieza, Marcos Mundstock suele leer una presentación en donde se describe la obra, o da reseñas de la vida del autor, y tras esta presentación el conjunto musical aparece en escena e interpreta el tema. Pero los dos últimos espectáculos, Los Premios Mastropiero y Lutherapia, se han salido de este esquema. En ellos, las obras interpretadas giran en torno a una temática particular: una entrega de premios y una sesión de terapia, respectivamente.

Se han escrito tres libros relacionados con este grupo. El primero de ellos escrito en 1991 por el periodista colombiano Daniel Samper Pizano, titulado Les Luthiers de la L a la S; el segundo libro, editado en 2004, fue escrito por Sebastián Masana, hijo del fundador del grupo, Gerardo Masana, y se titula Gerardo Masana y la fundación de Les Luthiers; y el último fue escrito por uno de los miembros del grupo, Carlos Núñez Cortés, y se titula Los juegos de Mastropiero, en el que realiza un exhaustivo análisis sobre las distintas formas de humor utilizadas por ellos.

En el año 2007, en celebración de su 40.º aniversario, la legislatura de la ciudad de Buenos Aires los declaró, por unanimidad, Ciudadanos Ilustres. Además, el gobierno de España otorgó a Les Luthiers la Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica, la más alta condecoración que concede la nación española a extranjeros, que confiere a los músicos el tratamiento de Ilustrísimos Señores.

El 18 de noviembre de 2007, Les Luthiers celebró su 40.º aniversario con un recital titulado Cuarenta años de trayectoria, de entrada libre y gratuita, en el Parque San Benito, ubicado en la intersección de las avenidas Figueroa Alcorta y La Pampa, en la Capital Federal. Les Luthiers pudo reunir más de 120.000 espectadores.

En el año 2008 Daniel Rabinovich, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortés, Jorge Maronna y Carlos López Puccio doblaron al español las voces de los personajes de las palomas en la película de Disney, Bolt.

El 7 de septiembre de 2012, el gobierno de España concedió la nacionalidad española a Carlos López Puccio, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich.

Johann Sebastian Mastropiero

Es necesario un apartado especial para este célebre personaje que Les Luthiers crearon en 1968, en el programa televisivo Todos somos mala gente.

Johann Sebastian Mastropiero es una sátira de los compositores clásicos, tomando los nombres de Johann Sebastian Bach y el apellido del fundador del grupo, Gerardo Masana.

Este personaje se caracteriza por una vida turbulenta cuya trama se va hilando a lo largo de cada presentación realizada por Marcos Mundstock. Gracias a ellas podemos saber que nació de madre italiana y de padre, que tuvo un hermano gemelo mafioso llamado Harold Mastropiero, que a pesar de sus múltiples relaciones amorosas tuvo durante un tiempo una pareja estable con la condesa de Shortshot, y que con ella tuvo varios hijos cuyos apellidos significan lo mismo que el de su madre en distintos idiomas; que contrató a una gitana de empleada doméstica, y que ella le dejó de ahijado a Azuceno Mastropiero, entre muchas otras situaciones hilarantes.

Instrumentos informales

Luthier es la palabra francesa que designa al fabricante de instrumentos de cuerda. El grupo adoptó este nombre por su costumbre de crear instrumentos a partir de materiales poco comunes, como latas, mangueras, tubos de cartón, globos, etc. El primer constructor de instrumentos informales fue Gerardo Masana, fundador del grupo, el primer instrumento creado, el bass-pipe a vara, construido con tubos de cartón encontrados en la basura y elementos caseros. Cuarenta años después, un émulo de este enorme tubo rodante sigue usándose en escena.

Los primeros instrumentos informales fueron relativamente simples, como el gom-horn (hecho con una manguera, un embudo y una boquilla de trompeta) y algunos de ellos nacieron como parodia de los instrumentos estándar. Éste es el caso del latín, la violata etc. Con el tiempo, se incorporó como "luthier de Les Luthiers" el doctor Carlos Iraldi, quien investigó la construcción de instrumentos atípicos moviéndose entre la perfección técnica y la sensibilidad artística. Así nacieron artefactos tan singulares como la mandocleta (una bicicleta cuya rueda trasera mueve las cuerdas de una mandolina), el ferrocalíope (un calíope que funciona a vapor que pasa por silbatos ferroviarios), el bajo barríltono (un contrabajo cuyo cuerpo es un barril gigante), el órgano de campaña (un órgano que se lleva colgado de la espalda, y cuyo aire es enviado por unos zapatos-fuelles) y muchos otros.

Tras el fallecimiento de Iraldi en 1995, tomó su testigo el artesano Hugo Domínguez, quien fabricó entre otros la desafinaducha, el nomeolbídet y el alambique encantador.

Atendiendo a la clasificación usual de los instrumentos, se pueden catalogar de la siguiente manera:

Instrumentos de cuerda

Instrumentos de viento

  • Bass-pipe a vara: es similar a un trombón de varas, construido con tubos de cartón. Los tubos van montados en un pequeño carrito con ruedas para permitir su desplazamiento. Produce sonidos sordos y graves. Tiene una versión aguda, el alt-pipe a vara, que no tiene ruedas y sus tubos son de PVC en lugar de cartón.
  • Tubófono silicónico cromático: es similar a una zampoña, construido con tubos de ensayo, rellenos de silicona a distintos niveles prodcucir diversas notas. Una versión anterior era el "Tubófono parafínico cromático", relleno con parafina en lugar de silicona.
  • Gaita de cámara: una especie de gaita gigante construida con una cámara de rueda de tractor que alimenta con aire a un glamocot, un clamaneus y una melódica.
  • Narguilófono: es una flauta dulce insertada en un narguilé, capaz de echar humo.
  • Alambique encantador: es un gran instrumento dividido en tres secciones, una aguda formada por once copas de acrílico, una formada por ocho botellas de plástico cortadas en su parte media y sumergidas en agua, y una grave formada por cuatro garrafas. Para su ejecución se necesitan tres músicos a la vez.
  • Glamocot: es similar a un cromorno medieval y produce un sonido parecido al de un pequeño fagot. Cabe mencionar su dificultad de tocar debido a que las notas están en desorden. También forma parte de la gaita de cámara.
  • Órgano de campaña: es un órgano de tubos que el músico lleva sujeto en la espalda con una mochila, lo que le permite desplazarse mientras lo va tocando.
  • Glisófono pneumático: es similar a una flauta de Pan, que se afina mediante un émbolo situado en el extremo opuesto al que se sopla.
  • Bocineta: es un kazoo sujeto a un embudo para amplificar su sonido.
  • Gom-horn natural: es la imitación de una trompeta, hecho con una manguera de jardín y un embudo. Tiene otras dos versiones: el gom-horn a pistones, que lleva pistones de trompeta, y el gom-horn da testa, la versión más conocida, en el que el extremo de la trompeta va sujeto a un casco que lleva puesto el intérprete.
  • Calephone da cassa: es una especie de trombón construido con un calentador de agua al que más tarde se le añadió la tubería de un trombón de varas.
  • Yerbomatófono d'amore: también llamado matófono, hecho con una "calabaza" (recipiente usado para tomar la infusión de mate) cortada por la mitad. Los dos hemisferios son lijados y vueltos a ensamblar, de manera que se produce una vibración cuando se sopla por un agujero.
  • Corneta de asiento: es un taburete de madera que produce un sonido de corneta al sentarse en él. Cada uno produce un único sonido, por lo que se necesitan varios para formar una melodía.
  • Clamaneus: es similar al glamocot, también lleva una embocadura de cromorno pero suena una cuarta más grave. También forma parte de la gaita de cámara.
  • Manguelódica pneumática: es una melódica a la que están conectados dos grandes globos. La melódica está situada en posicion horizontal, lo que permite tocarla como un piano.
  • Ferrocalíope: es un calíope cuyos tubos han sido reemplazados por silbatos de ferrocarril accionados por vapor de agua.
  • Bolarmonio: está formado por 18 pelotas de fútbol dispuestas en forma de teclado que al ser oprimidas producen distintos sonidos al expulsar el aire a través de unas lengüetas de acordeón.

Instrumentos de percusión

Otros

  • Antenor: un robot que producía distinos sonidos y era capaz de desplazarse, y su rostro podía adoptar distintos gestos. Era controlado desde bambalinas, y por control remoto, por tres personas a la vez.

Galería de instrumentos

Latín.  
Violata.  
Contrachitarrone da gamba.  
Cello legüero.  
Alt-pipe a vara.  
Bass-pipe a vara.  
Tubófono silicónico cromático.  
Yerbomatófono d'amore.  
Manguelódica pneumática.  
Dactilófono.  

El grupo

Miembros actuales

  • Carlos López Puccio, licenciado en Dirección Orquestal, director de coros y docente universitario. Se incorporó al grupo oficialmente en 1971, después de estar colaborando en él desde 1969. Nació el 9 de octubre de 1946 en Rosario. Su instrumento principal es el latín o violín de lata, pero también toca otros instrumentos como cellato, piano, armónica, violata, percusión (en las obras de jazz), y en las últimas dos décadas se lo ve a menudo en los sintetizadores.
  • Jorge Maronna, compositor, arreglista y guitarrista. Comenzó la carrera de Medicina, que nunca terminó. Nació el 1 de agosto de 1948 en Bahía Blanca. En el conjunto canta e interpreta la guitarra y otros instrumentos de cuerda (charango, contrachitarrone da gamba, etc.). Ha colaborado con Daniel Samper Pizano (autor de Les Luthiers de la L a la S) en algunos libros (como Cantando bajo la ducha, El sexo puesto, De tripas corazón) y en el libreto de la serie colombiana Leche, y con Luis María Pescetti en el libro Copyright.
  • Marcos Mundstock, locutor profesional y redactor publicitario. Nació el 25 de mayo de 1942 en la ciudad de Santa Fe. Es el presentador de cada obra y actúa en muchas de ellas. Es el único miembro del grupo que no es músico profesional, por lo que la mayoría de sus actuaciones son cantando o hablando, pero también ocasionalmente tocando instrumentos. Sus instrumentos principales son los tres gom-horns, y también toca percusión o teclado (en La Campana Suonerá).
  • Carlos Núñez Cortés, doctor en Química, concertista de piano, compositor y arreglista. Nació el 15 de octubre de 1942 en Buenos Aires. Es el pianista del conjunto, pero también toca instrumentos de viento, como el tubófono silicónico cromático (originariamente tubófono parafínico cromático), así como la flauta de pan y el glisófono pneumático; al ser el (co)creador de varios instrumentos informales (por ejemplo, la marimba de cocos), también es el intérprete de varios de ellos.
  • Daniel Rabinovich, guitarrista, percusionista y cantante folclórico, licenciado en Derecho y escribano público. Nació el 18 de noviembre de 1943 en Buenos Aires. En las obras suele tener papeles de actuación y canto, pero también toca la guitarra, la batería y el latín o violín de lata, así como otros instrumentos de percusión, y también teclados. Además toca el bass pipe a vara (instrumento de viento, mezcla de tuba con trombón de varas). Durante mucho tiempo fue el escribano (notario) de Les Luthiers, hasta que le sobrevino un ataque cardiaco. Fuera del conjunto ha escrito dos libros titulados Cuentos en serio y El silencio del final.

Antiguos miembros

  • Gerardo Masana, fundador del grupo, compositor, arreglista, arquitecto y creador de los primeros instrumentos del grupo. Murió de leucemia en 1973, a los 36 años de edad. Tocaba el bass-pipe y el dactilófono, sus últimos años los dedicó íntegramente al grupo.
  • Ernesto Acher, compositor y arreglista. Nació el 9 de octubre de 1939. Cuando entró al grupo tocaba con frecuencia el piano (en las obras que Carlos Núñez tenía un papel más teatral que musical), después se fue más hacia los instrumentos de viento, incluyendo los tres gom-horns, el calephone, el clarinete, el corno, la flauta dulce y el tubófono silicónico cromático. También tocaba batería, percusión latina, armonio y cantaba, y tuvo varios papeles importantes en actuación como el capitán de Las majas del bergantín, el Rey Enamorado, el Nene (en La gallinita dijo eureka), Don Rodrigo, Carlitos (en El regreso), Valentín Moral (El Macho). Tras el recital del grupo en el Colón en 1986, Ernesto se fue de Les Luthiers por razones que nunca fueron aclaradas. En una reunión celebrada en 2007 con motivo del 40.º aniversario del grupo, al ser preguntado por el motivo de su marcha, Acher respondió: "Les Luthiers era un matrimonio múltiple, y es de caballeros no preguntar a una pareja qué pasó". A partir de su salida cofundó un grupo de jazz (aunque al igual que Les Luthiers a menudo incursionaban en otros estilos) y grabó un disco sinfónico, lo cual lo llevaría después a ser director de orquesta.

Reemplazantes

Colaboradores

Espectáculos

I Musicisti

Les Luthiers

Discografía

Álbumes de estudio

Fotografía que ilustraba la portada del LP Volumen 3, de 1973.

Álbumes en vivo

Tributos

Colaboraciones

Videografía

Referencias citadas

  1. «El quinteto argentino Les Luthiers nominado al premio Príncipe de Asturias».
  2. Los Luthiers de la Web. Historia del grupo. Página accedida el 1 de julio de 2008. [1]

Enlaces externos

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Final del recital de Los Premios Mastropiero - Les Luthiers.jpg
Les Luthiers en su show Los Premios Mastropiero, en 2006
Datos generales
Origen Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina
Estado Activos
Información artística
Género(s) música humor
Período de actividad 1967 – presente
Web
Sitio web lesluthiers.com
Miembros
Carlos López Puccio
Jorge Maronna
Marcos Mundstock
Carlos Núñez Cortés
Daniel Rabinovich
Antiguos miembros
Gerardo Masana
Ernesto Acher

Les Luthiers (pronunciado /lely'tje/) es un grupo argentino de humor, muy popular en otros países hispanohablantes como Paraguay, Guatemala,Costa Rica, Perú, Chile, Ecuador, España, Colombia, México, Uruguay, Bolivia, Cuba y Venezuela, que utiliza la música como un elemento fundamental de sus actuaciones, con instrumentos informales creados a partir de materiales de la vida cotidiana. De esta característica proviene su nombre: luthier, que en francés significa "creador de instrumentos musicales".

El conjunto está compuesto por cinco miembros, que originalmente eran cuatro (Daniel Rabinovich, Marcos Mundstock, Jorge Maronna y Gerardo Masana, hasta llegar a siete), y comenzó su trayectoria en la segunda mitad de los años 60 en la ciudad de Buenos Aires. Fue fundado por Gerardo Masana en 1967, durante un periodo de gran auge de los coros universitarios en Argentina.

Se le ha postulado al Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2011, el máximo galardón internacional que se concede a las actividades culturales, ciéntificas y humanitarias en todo el ámbito hispano.[1] Este galardón se concede a la persona, grupo de personas o institución cuya labor en la arquitectura, cinematografía, danza, escultura, música, pintura y demás expresiones artísticas constituya una aportación relevante al patrimonio cultural de la humanidad.

Índice

Integrantes

Primera formación (1967-1971)

Segunda formación (1971-1973)

  • Gerardo Masana
  • Marcos Mundstock (abandonó el grupo temporalmente entre 1971 y 1972)
  • Jorge Maronna
  • Carlos López Puccio
  • Carlos Núñez Cortés
  • Ernesto Acher: vientos, teclados, voz. Ingresa, primero, como suplente de Marcos Mundstock, y luego continúa como integrante fijo.
  • Daniel Rabinovich

Tercera formación (1973-1986)

  • Marcos Mundstock (enfatiza voz).
  • Jorge Maronna.
  • Carlos López Puccio.
  • Carlos Núñez Cortés.
  • Ernesto Acher (abandona teclados, enfatiza vientos y percusiones).
  • Daniel Rabinovich (abandona vientos, comienza a utilizar cuerdas y enfatiza pipes y percusiones).

Cuarta formación (1986-actualidad)

  • Marcos Mundstock (deja un poco de lado la voz).
  • Jorge Maronna (comienza a utilizar teclados electrónicos).
  • Carlos López Puccio (pone como primer instrumento al latín).
  • Carlos Núñez Cortés (comienza a utilizar teclados electrónicos).
  • Daniel Rabinovich (comienza a utilizar teclados electrónicos, enfatiza bass-pipe y deja alt-pipe).

Línea de tiempo

Los comienzos

Durante los años 60, casi todas las universidades argentinas tenían su propio coro musical, algunos de cuyos componentes adoptaron la costumbre de reunirse fuera de los ensayos con el fin de divertirse un poco preparando bromas musicales que después ellos mismos representarían en los festivales intercorales que tenían lugar a lo largo del curso, a modo de entreacto en tono de humor.

En septiembre de 1965 tuvo lugar el Festival de Coros Universitarios en la ciudad de San Miguel de Tucumán, situada en el noroeste de la República Argentina. Un grupo de jóvenes universitarios presentó un espectáculo de música de humor que habían estado preparando largamente y donde además del montaje en sí presentaban como primicia un conjunto orquestal de instrumentos completamente novedosos, inventados y construidos por ellos mismos con materiales sencillos. Representaron así la parodia de un concierto. El conjunto estaba compuesto por un solista, un pequeño coro y los mencionados instrumentos musicales no convencionales.

La obra central del espectáculo se llamaba Cantata Modatón (llamada luego Cantata Laxatón para evitar problemas con la empresa que producía el conocido laxante Modatón). El autor era Gerardo Masana, un estudiante de arquitectura que además era el inventor de casi todos los nuevos instrumentos (junto con el luthier y músico porteño Carlos Iraldi). La música de esta pieza parodiaba el estilo de las cantatas barrocas y la letra estaba tomada del prospecto del medicamento laxante previamente mencionado. La presentación fue un rotundo éxito y tanto los asistentes como la crítica en periódicos y revistas de música hablaron de originalidad, humor y rigor en la exposición.

Poco después de estos sucesos, los jóvenes recibieron con sorpresa la oferta de un contrato para repetir el espectáculo de Tucumán en una famosa sala vanguardista de Buenos Aires. Se presentaron con el nombre artístico I Musicisti y de nuevo consiguieron un gran éxito. Después fueron llamados por el Instituto Di Tella de Artes, que era el centro de estudios teatrales, musicales y plásticos de más prestigio en la ciudad y reconocido mundialmente. Se decía de este instituto que era el «templo de las vanguardias artísticas». El espectáculo que representaron aquí se llamó IMYLOH, abreviatura de I Musicisti y las óperas históricas. De nuevo obtuvieron un gran éxito.[2]

Historia moderna

En el año 1967, distintas discusiones internas acerca de la retribución para cada músico desembocaron en el fraccionamiento de I Musicisti. Los principales miembros del grupo; Gerardo Masana, Marcos Mundstock, Jorge Maronna, Carlos Núñez Cortés y Daniel Rabinovich siguieron su carrera aparte bajo el definitivo nombre de Les Luthiers, mientras que I Musicisti tardó poco tiempo en naufragar al quedarse sin instrumentos ni escritores principales. Casi al mismo tiempo las composiciones musicales de Les Luthiers empezaron a oírse en las bandas sonoras de algunas obras teatrales y en cortometrajes como Angelito el secuestrado de Leal Rey.

El grupo continuó presentando su espectáculo en teatros y cafés-concert. En 1970 el quinteto contrató al rosarino Carlos López Puccio, como violinista, y en 1971 a Ernesto Acher, primero para reemplazar a Marcos Mundstock y luego formar parte del plantel del grupo. De esta época son los siguientes espectáculos:

  • Les Luthiers cuentan la ópera (1967)
  • Blancanieves y los siete pecados capitales (1969)
  • Querida condesa (1969)
  • Opus Pi (1971)

La televisión también les llamó para que aportaran su arte junto a comediantes y artistas de gran prestigio en el ciclo titulado Todos somos mala gente y en el ciclo Los mejores donde actuaron ya en recitales exclusivos. Fue una época de temporadas triunfales en la ciudad de Buenos Aires y en Mar del Plata.

El 23 de noviembre de 1973, el grupo se quedó sin un integrante, el fundador del grupo, Gerardo Masana, que murió de leucemia a los 36 años.

Al cabo de nueve años de representaciones en su país empezaron con las giras internacionales. Desde 1977 organizaron un espectáculo nuevo cada dos o tres años. Las primeras giras tuvieron lugar en Uruguay, Venezuela y más tarde llegaría el turno de España. A finales de los años 70, sus giras llevaron al grupo a la capital de México D. F., que incluyó una presentación en el Palacio de Bellas Artes de esa ciudad.

El año 1986 marcó un antes y un después en la historia del grupo. Uno de los motivos fue la inolvidable actuación que tuvo lugar en el mítico Teatro Colón de la ciudad de Buenos Aires y su arribo a Colombia también en su famoso Teatro Colón. El 2 de diciembre de 1986, por diferencias internas, Ernesto Acher abandonaría el sexteto. Desde entonces los integrantes del grupo pasaron a ser cinco, hasta la actualidad.

En 1994, por problemas cardíacos de Daniel Rabinovich, se incorporó al grupo el humorista argentino Horacio Fontova, hasta la recuperación de Daniel Rabinovich.

Los espectáculos mantienen un formato desde 1970: cada uno se divide en obras cómicas. Como una pequeña introducción, antes de cada pieza, Marcos Mundstock suele leer una presentación en donde se describe la obra, o da reseñas de la vida del autor, y tras esta presentación el conjunto musical aparece en escena e interpreta el tema. Pero los dos últimos espectáculos, Los Premios Mastropiero y Lutherapia, se han salido de este esquema. En ellos, las obras interpretadas giran en torno a una temática particular: una entrega de premios y una sesión de terapia, respectivamente.

Se han escrito tres libros relacionados con este grupo. El primero de ellos escrito en 1991 por el periodista colombiano Daniel Samper Pizano, titulado Les Luthiers de la L a la S; el segundo libro, editado en 2004, fue escrito por Sebastián Masana, hijo del fundador del grupo, Gerardo Masana, y se titula Gerardo Masana y la fundación de Les Luthiers; y el último fue escrito por uno de los miembros del grupo, Carlos Núñez Cortés, y se titula Los juegos de Mastropiero, en el que realiza un exhaustivo análisis sobre las distintas formas de humor utilizadas por ellos.

En el año 2007, en celebración de su 40.º aniversario, la legislatura de la ciudad de Buenos Aires los declaró, por unanimidad, Ciudadanos Ilustres. Además, el gobierno de España otorgó a Les Luthiers la Encomienda de Número de la Orden de Isabel la Católica, la más alta condecoración que concede la nación española a extranjeros, que confiere a los músicos el tratamiento de Ilustrísimos Señores.

El 18 de noviembre de 2007, Les Luthiers celebró su 40.º aniversario con un recital titulado Cuarenta años de trayectoria, de entrada libre y gratuita, en el Parque San Benito, ubicado en la intersección de las avenidas Figueroa Alcorta y La Pampa, en la Capital Federal. Les Luthiers pudo reunir más de 120.000 espectadores.

En el año 2008 Daniel Rabinovich, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortés, Jorge Maronna y Carlos López Puccio doblaron al español las voces de los personajes de las palomas en la película de Disney, Bolt.

El 7 de septiembre de 2012, el gobierno de España concedió la nacionalidad española a Carlos López Puccio, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich.

Johann Sebastian Mastropiero

Es necesario un apartado especial para este célebre personaje que Les Luthiers crearon en 1968, en el programa televisivo Todos somos mala gente.

Johann Sebastian Mastropiero es una sátira de los compositores clásicos, tomando los nombres de Johann Sebastian Bach y el apellido del fundador del grupo, Gerardo Masana.

Este personaje se caracteriza por una vida turbulenta cuya trama se va hilando a lo largo de cada presentación realizada por Marcos Mundstock. Gracias a ellas podemos saber que nació de madre italiana y de padre, que tuvo un hermano gemelo mafioso llamado Harold Mastropiero, que a pesar de sus múltiples relaciones amorosas tuvo durante un tiempo una pareja estable con la condesa de Shortshot, y que con ella tuvo varios hijos cuyos apellidos significan lo mismo que el de su madre en distintos idiomas; que contrató a una gitana de empleada doméstica, y que ella le dejó de ahijado a Azuceno Mastropiero, entre muchas otras situaciones hilarantes.

Instrumentos informales

Luthier es la palabra francesa que designa al fabricante de instrumentos de cuerda. El grupo adoptó este nombre por su costumbre de crear instrumentos a partir de materiales poco comunes, como latas, mangueras, tubos de cartón, globos, etc. El primer constructor de instrumentos informales fue Gerardo Masana, fundador del grupo, el primer instrumento creado, el bass-pipe a vara, construido con tubos de cartón encontrados en la basura y elementos caseros. Cuarenta años después, un émulo de este enorme tubo rodante sigue usándose en escena.

Los primeros instrumentos informales fueron relativamente simples, como el gom-horn (hecho con una manguera, un embudo y una boquilla de trompeta) y algunos de ellos nacieron como parodia de los instrumentos estándar. Éste es el caso del latín, la violata etc. Con el tiempo, se incorporó como "luthier de Les Luthiers" el doctor Carlos Iraldi, quien investigó la construcción de instrumentos atípicos moviéndose entre la perfección técnica y la sensibilidad artística. Así nacieron artefactos tan singulares como la mandocleta (una bicicleta cuya rueda trasera mueve las cuerdas de una mandolina), el ferrocalíope (un calíope que funciona a vapor que pasa por silbatos ferroviarios), el bajo barríltono (un contrabajo cuyo cuerpo es un barril gigante), el órgano de campaña (un órgano que se lleva colgado de la espalda, y cuyo aire es enviado por unos zapatos-fuelles) y muchos otros.

Tras el fallecimiento de Iraldi en 1995, tomó su testigo el artesano Hugo Domínguez, quien fabricó entre otros la desafinaducha, el nomeolbídet y el alambique encantador.

Atendiendo a la clasificación usual de los instrumentos, se pueden catalogar de la siguiente manera:

Instrumentos de cuerda

Instrumentos de viento

  • Bass-pipe a vara: es similar a un trombón de varas, construido con tubos de cartón. Los tubos van montados en un pequeño carrito con ruedas para permitir su desplazamiento. Produce sonidos sordos y graves. Tiene una versión aguda, el alt-pipe a vara, que no tiene ruedas y sus tubos son de PVC en lugar de cartón.
  • Tubófono silicónico cromático: es similar a una zampoña, construido con tubos de ensayo, rellenos de silicona a distintos niveles prodcucir diversas notas. Una versión anterior era el "Tubófono parafínico cromático", relleno con parafina en lugar de silicona.
  • Gaita de cámara: una especie de gaita gigante construida con una cámara de rueda de tractor que alimenta con aire a un glamocot, un clamaneus y una melódica.
  • Narguilófono: es una flauta dulce insertada en un narguilé, capaz de echar humo.
  • Alambique encantador: es un gran instrumento dividido en tres secciones, una aguda formada por once copas de acrílico, una formada por ocho botellas de plástico cortadas en su parte media y sumergidas en agua, y una grave formada por cuatro garrafas. Para su ejecución se necesitan tres músicos a la vez.
  • Glamocot: es similar a un cromorno medieval y produce un sonido parecido al de un pequeño fagot. Cabe mencionar su dificultad de tocar debido a que las notas están en desorden. También forma parte de la gaita de cámara.
  • Órgano de campaña: es un órgano de tubos que el músico lleva sujeto en la espalda con una mochila, lo que le permite desplazarse mientras lo va tocando.
  • Glisófono pneumático: es similar a una flauta de Pan, que se afina mediante un émbolo situado en el extremo opuesto al que se sopla.
  • Bocineta: es un kazoo sujeto a un embudo para amplificar su sonido.
  • Gom-horn natural: es la imitación de una trompeta, hecho con una manguera de jardín y un embudo. Tiene otras dos versiones: el gom-horn a pistones, que lleva pistones de trompeta, y el gom-horn da testa, la versión más conocida, en el que el extremo de la trompeta va sujeto a un casco que lleva puesto el intérprete.
  • Calephone da cassa: es una especie de trombón construido con un calentador de agua al que más tarde se le añadió la tubería de un trombón de varas.
  • Yerbomatófono d'amore: también llamado matófono, hecho con una "calabaza" (recipiente usado para tomar la infusión de mate) cortada por la mitad. Los dos hemisferios son lijados y vueltos a ensamblar, de manera que se produce una vibración cuando se sopla por un agujero.
  • Corneta de asiento: es un taburete de madera que produce un sonido de corneta al sentarse en él. Cada uno produce un único sonido, por lo que se necesitan varios para formar una melodía.
  • Clamaneus: es similar al glamocot, también lleva una embocadura de cromorno pero suena una cuarta más grave. También forma parte de la gaita de cámara.
  • Manguelódica pneumática: es una melódica a la que están conectados dos grandes globos. La melódica está situada en posicion horizontal, lo que permite tocarla como un piano.
  • Ferrocalíope: es un calíope cuyos tubos han sido reemplazados por silbatos de ferrocarril accionados por vapor de agua.
  • Bolarmonio: está formado por 18 pelotas de fútbol dispuestas en forma de teclado que al ser oprimidas producen distintos sonidos al expulsar el aire a través de unas lengüetas de acordeón.

Instrumentos de percusión

Otros

  • Antenor: un robot que producía distinos sonidos y era capaz de desplazarse, y su rostro podía adoptar distintos gestos. Era controlado desde bambalinas, y por control remoto, por tres personas a la vez.

Galería de instrumentos

Latín.  
Violata.  
Contrachitarrone da gamba.  
Cello legüero.  
Alt-pipe a vara.  
Bass-pipe a vara.  
Tubófono silicónico cromático.  
Yerbomatófono d'amore.  
Manguelódica pneumática.  
Dactilófono.  

El grupo

Miembros actuales

  • Carlos López Puccio, licenciado en Dirección Orquestal, director de coros y docente universitario. Se incorporó al grupo oficialmente en 1971, después de estar colaborando en él desde 1969. Nació el 9 de octubre de 1946 en Rosario. Su instrumento principal es el latín o violín de lata, pero también toca otros instrumentos como cellato, piano, armónica, violata, percusión (en las obras de jazz), y en las últimas dos décadas se lo ve a menudo en los sintetizadores.
  • Jorge Maronna, compositor, arreglista y guitarrista. Comenzó la carrera de Medicina, que nunca terminó. Nació el 1 de agosto de 1948 en Bahía Blanca. En el conjunto canta e interpreta la guitarra y otros instrumentos de cuerda (charango, contrachitarrone da gamba, etc.). Ha colaborado con Daniel Samper Pizano (autor de Les Luthiers de la L a la S) en algunos libros (como Cantando bajo la ducha, El sexo puesto, De tripas corazón) y en el libreto de la serie colombiana Leche, y con Luis María Pescetti en el libro Copyright.
  • Marcos Mundstock, locutor profesional y redactor publicitario. Nació el 25 de mayo de 1942 en la ciudad de Santa Fe. Es el presentador de cada obra y actúa en muchas de ellas. Es el único miembro del grupo que no es músico profesional, por lo que la mayoría de sus actuaciones son cantando o hablando, pero también ocasionalmente tocando instrumentos. Sus instrumentos principales son los tres gom-horns, y también toca percusión o teclado (en La Campana Suonerá).
  • Carlos Núñez Cortés, doctor en Química, concertista de piano, compositor y arreglista. Nació el 15 de octubre de 1942 en Buenos Aires. Es el pianista del conjunto, pero también toca instrumentos de viento, como el tubófono silicónico cromático (originariamente tubófono parafínico cromático), así como la flauta de pan y el glisófono pneumático; al ser el (co)creador de varios instrumentos informales (por ejemplo, la marimba de cocos), también es el intérprete de varios de ellos.
  • Daniel Rabinovich, guitarrista, percusionista y cantante folclórico, licenciado en Derecho y escribano público. Nació el 18 de noviembre de 1943 en Buenos Aires. En las obras suele tener papeles de actuación y canto, pero también toca la guitarra, la batería y el latín o violín de lata, así como otros instrumentos de percusión, y también teclados. Además toca el bass pipe a vara (instrumento de viento, mezcla de tuba con trombón de varas). Durante mucho tiempo fue el escribano (notario) de Les Luthiers, hasta que le sobrevino un ataque cardiaco. Fuera del conjunto ha escrito dos libros titulados Cuentos en serio y El silencio del final.

Antiguos miembros

  • Gerardo Masana, fundador del grupo, compositor, arreglista, arquitecto y creador de los primeros instrumentos del grupo. Murió de leucemia en 1973, a los 36 años de edad. Tocaba el bass-pipe y el dactilófono, sus últimos años los dedicó íntegramente al grupo.
  • Ernesto Acher, compositor y arreglista. Nació el 9 de octubre de 1939. Cuando entró al grupo tocaba con frecuencia el piano (en las obras que Carlos Núñez tenía un papel más teatral que musical), después se fue más hacia los instrumentos de viento, incluyendo los tres gom-horns, el calephone, el clarinete, el corno, la flauta dulce y el tubófono silicónico cromático. También tocaba batería, percusión latina, armonio y cantaba, y tuvo varios papeles importantes en actuación como el capitán de Las majas del bergantín, el Rey Enamorado, el Nene (en La gallinita dijo eureka), Don Rodrigo, Carlitos (en El regreso), Valentín Moral (El Macho). Tras el recital del grupo en el Colón en 1986, Ernesto se fue de Les Luthiers por razones que nunca fueron aclaradas. En una reunión celebrada en 2007 con motivo del 40.º aniversario del grupo, al ser preguntado por el motivo de su marcha, Acher respondió: "Les Luthiers era un matrimonio múltiple, y es de caballeros no preguntar a una pareja qué pasó". A partir de su salida cofundó un grupo de jazz (aunque al igual que Les Luthiers a menudo incursionaban en otros estilos) y grabó un disco sinfónico, lo cual lo llevaría después a ser director de orquesta.

Reemplazantes

Colaboradores

Espectáculos

I Musicisti

Les Luthiers

Discografía

Álbumes de estudio

Fotografía que ilustraba la portada del LP Volumen 3, de 1973.

Álbumes en vivo

Tributos

Colaboraciones

Videografía

Referencias citadas

  1. «El quinteto argentino Les Luthiers nominado al premio Príncipe de Asturias».
  2. Los Luthiers de la Web. Historia del grupo. Página accedida el 1 de julio de 2008. [1]

Enlaces externos

Frases célebres

Frases celebres de Les Luthiers

Pequeña recopilación de frases de Les Luthiers, grupo de humor fabuloso, que me envió por correo mi hermana Sonia.

  1. El amor eterno dura aproximadamente 3 meses
  2. No te metas en el mundo de las drogas. Ya somos muchos y hay muy poca
  3. Todo tiempo pasado fue anterior
  4. Tener la conciencia limpia es síntoma de mala memoria
  5. El que nace pobre y feo tiene grandes posibilidades de que al crecerse le desarrollen ambas condiciones
  6. Los honestos son inadaptados sociales
  7. El que quiera celeste que mezcle azul y blanco
  8. Pez que lucha contra la corriente muere electrocutado
  9. La esclavitud no se abolió, se cambió a 8 hs diarias
  10. Si la montaña viene hacia ti, Corre Es un derrumbe
  11. Lo importante no es ganar, sino hacer perder al otro
  12. No soy un completo inútil. Por lo menos sirvo de mal ejemplo
  13. La droga te buelbe vruto
  14. Si no eres parte de la solución, eres parte del problema
  15. Errar es humano, pero echarle la culpa a otro es mas humano todavía
  16. El que nace pa tamal nunca ta bien
  17. Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe
  18. Yo no sufro de locura, la disfruto a cada minuto
  19. Es bueno dejar el trago, lo malo es no acordarse donde.
  20. El dinero no hace la felicidad la compra hecha
  21. Una mujer me arrastró a la bebida Y nunca tuve la cortesía de darle las gracias
  22. Si tu novia perjudica tu estudio, deja el estudio y perjudica a tu novia
  23. La inteligencia me persigue pero yo soy mas rápido
  24. Huye de las tentaciones despacio, para que puedan alcanzarte
  25. La verdad absoluta no existe y esto es absolutamente cierto
  26. Hay un mundo mejor pero es carísimo
  27. Ningún tonto se queja de serlo No... les debe ir tan mal.
  28. Estudiar es desconfiar de la inteligencia del compañero de al lado.
  29. La mujer que no tiene suerte con los hombres no sabe la suerte que tiene
  30. No hay mujer fea solo belleza rara
  31. La pereza es la madre de todos los vicios y como madre hay que respetarla
  32. Si un pajarito te dice algo debes estar loco pues los pájaros no hablan.
  33. En cada madre hay una suegra en potencia
  34. Lo importante es el dinero, la salud va y viene
  35. Trabajar nunca mato a nadie... pero para que arriesgarse
  36. No te tomes la vida en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella
  37. Felices los que nada esperan, porque nunca serán defraudados
  38. El alcohol mata lentamente. No importa no tengo prisa.
  39. La confusión esta clarísima
  40. Mátate estudiando y serás un cadáver culto
  41. Lo triste no es ir al cementerio, sino quedarse
  42. Hay dos palabras que te abrirán muchas puertas Tire y Empuje
  43. ¿Para que tomar y manejar si puedes fumar y volar
  44. Dios mío dame paciencia,¡¡ Pero dámela YA!!

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  5. El que nace pobre y feo tiene grandes posibilidades de que al crecerse le desarrollen ambas condiciones
  6. Los honestos son inadaptados sociales
  7. El que quiera celeste que mezcle azul y blanco
  8. Pez que lucha contra la corriente muere electrocutado
  9. La esclavitud no se abolió, se cambió a 8 hs diarias
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  11. Lo importante no es ganar, sino hacer perder al otro
  12. No soy un completo inútil. Por lo menos sirvo de mal ejemplo
  13. La droga te buelbe vruto
  14. Si no eres parte de la solución, eres parte del problema
  15. Errar es humano, pero echarle la culpa a otro es mas humano todavía
  16. El que nace pa tamal nunca ta bien
  17. Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe
  18. Yo no sufro de locura, la disfruto a cada minuto
  19. Es bueno dejar el trago, lo malo es no acordarse donde.
  20. El dinero no hace la felicidad la compra hecha
  21. Una mujer me arrastró a la bebida Y nunca tuve la cortesía de darle las gracias
  22. Si tu novia perjudica tu estudio, deja el estudio y perjudica a tu novia
  23. La inteligencia me persigue pero yo soy mas rápido
  24. Huye de las tentaciones despacio, para que puedan alcanzarte
  25. La verdad absoluta no existe y esto es absolutamente cierto
  26. Hay un mundo mejor pero es carísimo
  27. Ningún tonto se queja de serlo No... les debe ir tan mal.
  28. Estudiar es desconfiar de la inteligencia del compañero de al lado.
  29. La mujer que no tiene suerte con los hombres no sabe la suerte que tiene
  30. No hay mujer fea solo belleza rara
  31. La pereza es la madre de todos los vicios y como madre hay que respetarla
  32. Si un pajarito te dice algo debes estar loco pues los pájaros no hablan.
  33. En cada madre hay una suegra en potencia
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  35. Trabajar nunca mato a nadie... pero para que arriesgarse
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  37. Felices los que nada esperan, porque nunca serán defraudados
  38. El alcohol mata lentamente. No importa no tengo prisa.
  39. La confusión esta clarísima
  40. Mátate estudiando y serás un cadáver culto
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Les Luthiers: integrantes

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Carlos López Puccio

Carlos Lopez9 de octubre de 1946. Casado, 2 hijos. Licenciado en dirección orquestal, director de coros, docente universitario.

Soy de entre mis compañeros, el único que no ha sufrido tantos desvíos universitarios en el sentido tradicional. En efecto, mientras todos ellos llegaron a la música con exclusividad, después de un largo proceso de compartirla con sus respectivas carreras, yo sufrí un desvío tradío y comencé a compartirla con la ingeniería dos años después de inicar mis estudios de Dirección Orquestal en la Universidad de La Plata. Finalmente y luego de larga lucha, regresé definitivamente a mi primer amor. Por esa feliz coinicidencia de músico y luthier, soy de aquellos a los que menos cuesta mantener sus ocupaciones fuera del conjunto que, obviamente, son musicales. Así es como alterno mi trabajo en el conjunto con la docencia y con la dirección de mi coro favorito: Estudio Coral de Buenos Aires. Creo que mi caso es aleccionador para aquellos que piensan que de la música seriamente hecha no se puede vivir. Tienen Razón.

Jorge Maronna

Jorge Maronna1 de agosto de 1948. Casado, 2 hijos. Compositor y guitarrista

Se han escrito tantas cosas sobre mi vida, que parece difícil agregar algo nuevo a esa enorme cantidad de información que continúa apareciendo en periódicos, revistas del corazón y enciclopedias. Me limitaré entonces a corregir algunos pequeñísimos errores de esas publicaciones: No nací en Shangai (China) en 1895. Fue en Bahía Blanca (Argentina), algunos años después. No tuve veintisiete hijos sino dos, Pablo y Lucía. No recibí el Premio Nobel de Física en 1972. Tampoco fui bailarín del Ballet de la Opera de París. Mi formación es musical: compuse algunas obras de cámara y música para espectáculos teatrales. No fui uno de los hermanos Marx. Soy integrante de Les Luthiers desde su fundación.

Marcos Mundstock

Marcos Mundstock25 de mayo de 1942. Locutor profesional. Redactor publicitario. Humorista (en diversas publicaciones)

Nací en Santa Fe, no así en Buenos Aires, adonde me trajeron a los seis años. Quise ser abogado, ingeniero, aviador, cow-boy, benefactor de la humanidad, tenor de ópera, Tarzán, amante latino, futbolista y otras cosas más. Después le hice la corte a Ingeniería, novié con la redacción publicitaria, estuve casado con la radio y tuve algunas escapadas con el Teatro. Vivo con Les Luthiers desde su prehistoria.

 

Carlos Núñez Cortés

Carlos Núñez15 de octubre de 1942. Casado, dos hijos (Leonardo y Nathalie). Doctor en Química. concertista de piano, compositor y arreglista. Varias veces premiado por partituras para obras de teatro.

Tenía 19 años y cursaba mi segundo año de facultad, cuando una vez frente a un intrincado enunciado de análisis matemático (esos descubiertos por sabios enemigos), pensé que lo recordaría con más facilidad si le acoplaba una melodía cantabile. Así lo hice... y resultó! Claro que aquello sólo fue una pequeña trampita mnemotécnica. Pense entonces si no podía ponerle música a todo un problema matemático. A todo un teorema, digamos. Entonces fui a mi biblioteca, desempolvé el Repetto, Linskens y Fesquet, ubiqué el teorema de Thales y le puse música. Al día siguiente les canté mi teorema a un grupito de locos lindos del coro de Ingeniería. Me lo festejaron. Así entré en Les Luthiers.

Daniel Rabinovich

Daniel Rabinovich18 de noviembre de 1943. Casado, 2 hijos. Notario, guitarrista, percusionista y cantante

Tengo una esposa, susana, y dos hijos, Inés y Fernando. Me gustan (entre otras cosas) Bach, Verdi, Chico Buarque, Woody, la pizza, la nata con pan, el campo, el billar a tres bandas, el rugby, los autos, el Club Atlético Independiente, los perros Boxer y hacer fuego abajo de la carne cruda. fui notario en una época. No me gustó estudiar. Tampoco me gustan la carne picada ni, paradojas de la vida del artista, los aviones. Nací en Buenos aires, pero parte de mi infancia transcurrió en Mendoza y algunos de mis afectos estás desperdigados por el mundo: España, Colombia, New York, México, Carlos Casares, Punta de Este... Amo a Les Luthiers. Lo integro desde su creación al igual que I Musicisti; de vez en cuando (como hobby) toco con ellos. Puede decirse que soy un "bon-vivant". Y hasta puede que sea cierto.


"Sólo tienen un defecto. Pero no sé cuál es" (José Luis Coll)
Les Luthiers: integrantes

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Carlos López Puccio

Carlos Lopez9 de octubre de 1946. Casado, 2 hijos. Licenciado en dirección orquestal, director de coros, docente universitario.

Soy de entre mis compañeros, el único que no ha sufrido tantos desvíos universitarios en el sentido tradicional. En efecto, mientras todos ellos llegaron a la música con exclusividad, después de un largo proceso de compartirla con sus respectivas carreras, yo sufrí un desvío tradío y comencé a compartirla con la ingeniería dos años después de inicar mis estudios de Dirección Orquestal en la Universidad de La Plata. Finalmente y luego de larga lucha, regresé definitivamente a mi primer amor. Por esa feliz coinicidencia de músico y luthier, soy de aquellos a los que menos cuesta mantener sus ocupaciones fuera del conjunto que, obviamente, son musicales. Así es como alterno mi trabajo en el conjunto con la docencia y con la dirección de mi coro favorito: Estudio Coral de Buenos Aires. Creo que mi caso es aleccionador para aquellos que piensan que de la música seriamente hecha no se puede vivir. Tienen Razón.

Jorge Maronna

Jorge Maronna1 de agosto de 1948. Casado, 2 hijos. Compositor y guitarrista

Se han escrito tantas cosas sobre mi vida, que parece difícil agregar algo nuevo a esa enorme cantidad de información que continúa apareciendo en periódicos, revistas del corazón y enciclopedias. Me limitaré entonces a corregir algunos pequeñísimos errores de esas publicaciones: No nací en Shangai (China) en 1895. Fue en Bahía Blanca (Argentina), algunos años después. No tuve veintisiete hijos sino dos, Pablo y Lucía. No recibí el Premio Nobel de Física en 1972. Tampoco fui bailarín del Ballet de la Opera de París. Mi formación es musical: compuse algunas obras de cámara y música para espectáculos teatrales. No fui uno de los hermanos Marx. Soy integrante de Les Luthiers desde su fundación.

Marcos Mundstock

Marcos Mundstock25 de mayo de 1942. Locutor profesional. Redactor publicitario. Humorista (en diversas publicaciones)

Nací en Santa Fe, no así en Buenos Aires, adonde me trajeron a los seis años. Quise ser abogado, ingeniero, aviador, cow-boy, benefactor de la humanidad, tenor de ópera, Tarzán, amante latino, futbolista y otras cosas más. Después le hice la corte a Ingeniería, novié con la redacción publicitaria, estuve casado con la radio y tuve algunas escapadas con el Teatro. Vivo con Les Luthiers desde su prehistoria.

 

Carlos Núñez Cortés

Carlos Núñez15 de octubre de 1942. Casado, dos hijos (Leonardo y Nathalie). Doctor en Química. concertista de piano, compositor y arreglista. Varias veces premiado por partituras para obras de teatro.

Tenía 19 años y cursaba mi segundo año de facultad, cuando una vez frente a un intrincado enunciado de análisis matemático (esos descubiertos por sabios enemigos), pensé que lo recordaría con más facilidad si le acoplaba una melodía cantabile. Así lo hice... y resultó! Claro que aquello sólo fue una pequeña trampita mnemotécnica. Pense entonces si no podía ponerle música a todo un problema matemático. A todo un teorema, digamos. Entonces fui a mi biblioteca, desempolvé el Repetto, Linskens y Fesquet, ubiqué el teorema de Thales y le puse música. Al día siguiente les canté mi teorema a un grupito de locos lindos del coro de Ingeniería. Me lo festejaron. Así entré en Les Luthiers.

Daniel Rabinovich

Daniel Rabinovich18 de noviembre de 1943. Casado, 2 hijos. Notario, guitarrista, percusionista y cantante

Tengo una esposa, susana, y dos hijos, Inés y Fernando. Me gustan (entre otras cosas) Bach, Verdi, Chico Buarque, Woody, la pizza, la nata con pan, el campo, el billar a tres bandas, el rugby, los autos, el Club Atlético Independiente, los perros Boxer y hacer fuego abajo de la carne cruda. fui notario en una época. No me gustó estudiar. Tampoco me gustan la carne picada ni, paradojas de la vida del artista, los aviones. Nací en Buenos aires, pero parte de mi infancia transcurrió en Mendoza y algunos de mis afectos estás desperdigados por el mundo: España, Colombia, New York, México, Carlos Casares, Punta de Este... Amo a Les Luthiers. Lo integro desde su creación al igual que I Musicisti; de vez en cuando (como hobby) toco con ellos. Puede decirse que soy un "bon-vivant". Y hasta puede que sea cierto.


"Sólo tienen un defecto. Pero no sé cuál es" (José Luis Coll)

El regreso del indio

El regreso del indio

Carlos Herrera - Les Luthiers


Les Luthiers son un manguerazo de agua fresca que lleva con el grifo abierto un puñado de años. ¿Qué decir de ellos que no se haya dicho ya? A lo ancho del mundo entero, especialmente el hispano, los ‘lutheriólogos’ son legión, acuden a sus convocatorias de forma masiva y se saben de memoria sus trabajos. Ellos, con el paso del tiempo, han conseguido mantener el talento, renovar existencias y actualizar su público con nuevas generaciones. Cuando se anuncian en cualquier plaza, las entradas quedan agotadas en pocas horas, sea cual sea el aforo y haga el frío o el calor que tenga que hacer. Frases y conceptos de sus discos, vídeos o escritos forman parte del discurso tradicional de muchos hispanohablantes: a este cronista, por ejemplo, le gusta preguntar a una colaboradora de su programa por la música final del programa utilizando una expresión feliz de Daniel Rabinovich en una pieza memorable: «¿Te gusta el cantito?». Como la anterior, una legión de seguidores ha incorporado la expresión «hacer pie en la tierra del inca» sustituyendo a la más sencilla ‘hincapié’. Y así hasta lo incontable. Johann Sebastian Mastropiero, su hermano Harold, su nodriza Teresa Hochzeitmeier y su tía Matilde son prácticamente de nuestra familia, como Esther Piscore o como Heriberto Tchwok. Todos, protagonistas de relatos que han sido universalmente calificados de ‘humor inteligente’. La peripecia histórica de la banda, por demás, es de sobra conocida: nacieron en la universidad argentina de los sesenta, y de cabaré en cabaré dieron forma a ese grupo de comediantes caracterizado por fabricar instrumentos imposibles (que curiosamente suenan) y que ha dado varias veces la vuelta al mundo. En el caso concreto de un servidor, los vi por vez primera en el cine teatro Yara de La Habana, en el centro mismo de El Vedado, allá por el final de los setenta. Fueron monumentalmente geniales y me prendieron y prendaron para siempre. Desde entonces, no puedo resistir la tentación de seguirlos por donde aparezcan.


Por fin alguien ha decidido, con buen criterio, reclamar para ellos el premio Príncipe de Asturias de las Artes, el que distingue año a año actividades culturales en todo en el ámbito hispano. Son un ejemplo de libro, unos candidatos indiscutibles. El premio se distinguiría a sí mismo incorporando a unos premiados como Les Luthiers, y estos recibirían un premio justo a sus años de trabajo infatigable y frondosamente genial.


Pero parece haber un problema, o como tal se anuncia: son argentinos. La corrección política, la tartamudez imaginativa y otras lacras de todos conocidas parecen haber aconsejado mirar hacia otras candidaturas con tal de no excitar ningún tipo de debate referente a la conveniencia de premiar a un argentino después del robo con nocturnidad de la empresa YPF por parte del gobierno de Fernández de Kirchner. Nadie en el jurado ha manifestado nada en ese sentido, pero corrientes de presión ya se han significado en la dirección mentada. ¡Como si a Repsol la hubiese expropiado Les Luthiers!


Aún queda tiempo para que se decida el nombre que habrá de pasear un galardón tan importante como el que patrocina con su nombre el príncipe de Asturias, cuya fundación trabaja concienzuda y brillantemente para mantener el nivel de prestigio que ha adquirido el premio después de muchos años de una velocidad de crucero más que correcta. Cuando eso se produzca, cuando se reúnan los miembros del jurado durante dos días y decidan quién es el indicado para recibir la distinción, podremos elucubrar sobre todas las conspiraciones debidas, pero digamos de antemano que es absurdo posponer un reconocimiento inevitable por razones de coyuntura políticoeconómica. Los ciudadanos no tienen por qué ser responsables de las acciones de sus gobiernos; y los artistas merecen ser considerados entes autónomos, independientes de los marcos geopolíticos en los que se desenvuelven, especialmente si demuestran no vivir de ellos, como es el caso.


Sean argentinos o siberianos, Les Luthiers merecen el aplauso institucional de la misma forma que llevan años recibiendo el del público más exigente del mundo. Dicho quede. www.xlsemanal.com/herrera


Les Luthiers son un manguerazo de agua fresca que lleva con el grifo abierto un puñado de años. ¿Qué decir de ellos que no se haya dicho ya? A lo ancho del mundo entero, especialmente el hispano, los ‘lutheriólogos’ son legión, acuden a sus convocatorias de forma masiva y se saben de memoria sus trabajos. Ellos, con el paso del tiempo, han conseguido mantener el talento, renovar existencias y actualizar su público con nuevas generaciones. Cuando se anuncian en cualquier plaza, las entradas quedan agotadas en pocas horas, sea cual sea el aforo y haga el frío o el calor que tenga que hacer. Frases y conceptos de sus discos, vídeos o escritos forman parte del discurso tradicional de muchos hispanohablantes: a este cronista, por ejemplo, le gusta preguntar a una colaboradora de su programa por la música final del programa utilizando una expresión feliz de Daniel Rabinovich en una pieza memorable: «¿Te gusta el cantito?». Como la anterior, una legión de seguidores ha incorporado la expresión «hacer pie en la tierra del inca» sustituyendo a la más sencilla ‘hincapié’. Y así hasta lo incontable. Johann Sebastian Mastropiero, su hermano Harold, su nodriza Teresa Hochzeitmeier y su tía Matilde son prácticamente de nuestra familia, como Esther Piscore o como Heriberto Tchwok. Todos, protagonistas de relatos que han sido universalmente calificados de ‘humor inteligente’. La peripecia histórica de la banda, por demás, es de sobra conocida: nacieron en la universidad argentina de los sesenta, y de cabaré en cabaré dieron forma a ese grupo de comediantes caracterizado por fabricar instrumentos imposibles (que curiosamente suenan) y que ha dado varias veces la vuelta al mundo. En el caso concreto de un servidor, los vi por vez primera en el cine teatro Yara de La Habana, en el centro mismo de El Vedado, allá por el final de los setenta. Fueron monumentalmente geniales y me prendieron y prendaron para siempre. Desde entonces, no puedo resistir la tentación de seguirlos por donde aparezcan.


Por fin alguien ha decidido, con buen criterio, reclamar para ellos el premio Príncipe de Asturias de las Artes, el que distingue año a año actividades culturales en todo en el ámbito hispano. Son un ejemplo de libro, unos candidatos indiscutibles. El premio se distinguiría a sí mismo incorporando a unos premiados como Les Luthiers, y estos recibirían un premio justo a sus años de trabajo infatigable y frondosamente genial.


Pero parece haber un problema, o como tal se anuncia: son argentinos. La corrección política, la tartamudez imaginativa y otras lacras de todos conocidas parecen haber aconsejado mirar hacia otras candidaturas con tal de no excitar ningún tipo de debate referente a la conveniencia de premiar a un argentino después del robo con nocturnidad de la empresa YPF por parte del gobierno de Fernández de Kirchner. Nadie en el jurado ha manifestado nada en ese sentido, pero corrientes de presión ya se han significado en la dirección mentada. ¡Como si a Repsol la hubiese expropiado Les Luthiers!


Aún queda tiempo para que se decida el nombre que habrá de pasear un galardón tan importante como el que patrocina con su nombre el príncipe de Asturias, cuya fundación trabaja concienzuda y brillantemente para mantener el nivel de prestigio que ha adquirido el premio después de muchos años de una velocidad de crucero más que correcta. Cuando eso se produzca, cuando se reúnan los miembros del jurado durante dos días y decidan quién es el indicado para recibir la distinción, podremos elucubrar sobre todas las conspiraciones debidas, pero digamos de antemano que es absurdo posponer un reconocimiento inevitable por razones de coyuntura políticoeconómica. Los ciudadanos no tienen por qué ser responsables de las acciones de sus gobiernos; y los artistas merecen ser considerados entes autónomos, independientes de los marcos geopolíticos en los que se desenvuelven, especialmente si demuestran no vivir de ellos, como es el caso.


Sean argentinos o siberianos, Les Luthiers merecen el aplauso institucional de la misma forma que llevan años recibiendo el del público más exigente del mundo. Dicho quede. www.xlsemanal.com/herrera